La Clínica Magdalena anunció la suspensión de su servicio de urgencias a partir del próximo 17 de agosto. La decisión obedece a falta de recursos para operar.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
La Clínica Magdalena, institución hospitalaria de tercer nivel y pilar fundamental en la atención de urgencias del Magdalena Medio, anunció formalmente la suspensión temporal de su servicio de urgencias, desde el próximo 17 de agosto. La razón: no hay dinero para operar.
Luis Fernando Castro, asesor jurídico de la clínica que opera en Barrancabermeja, fue directo al anunciar la decisión. “Es triste porque son situaciones que no deberían ocurrir. La urgencia es la razón de ser de una institución hospitalaria, pero no podemos sostener un servicio que ya no tenemos cómo prestar”, expresó.
De acuerdo con Castro, la situación ha tocado fondo. Los giros mensuales por parte de las EPS, que antes cubrían entre el 70 % y el 90 % de la facturación, hoy apenas alcanzan el 30 % cuando llegan, y en muchos meses, simplemente no llegan.

“Estamos en desabastecimiento de oxígeno, hemoderivados e insumos esenciales. No se pueden pagar sueldos ni garantizar la seguridad de los pacientes. Ayer tuvimos el caso de un menor de 13 años con dengue grave y no pudimos atenderlo como se debía. Así no se puede seguir”, denunció el directivo.
La clínica ya había advertido en meses anteriores sobre la imposibilidad de mantener abierta toda su capacidad operativa. Tres pisos del edificio permanecen cerrados por falta de recursos para sostener sus servicios. A esto se suma la renuncia paulatina de personal médico y especializado, debido a la falta de pagos y a la incertidumbre laboral.
“No podemos engañar a la gente. No se trata de abrir por abrir. Una urgencia no puede funcionar si no hay oxígeno suficiente, si no hay un médico especialista o si no hay cómo responder a una hemorragia masiva. Prestar un servicio así es irresponsable”, aseguró.

El directivo reiteró que, con la decisión, la Clínica Magdalena dejará de cumplir temporalmente su papel como institución de referencia en la atención de urgencias de mediana y alta complejidad en el Magdalena Medio, lo que podría generar un colapso en la red hospitalaria local.
Secretaría de Salud: “El cierre aún no está autorizado”
Ante el anuncio de la Clínica Magdalena, el secretario de Salud de Barrancabermeja, Andrés Manosalva, precisó que la solicitud de cierre fue radicada ante la Secretaría de Salud Departamental de Santander, y que hasta el momento no ha sido autorizada.
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“El servicio de urgencias de la clínica continúa habilitado mientras no haya un pronunciamiento oficial del Departamento. Ya estamos en contacto con las clínicas Primero de Mayo y Reina Lucía para evaluar su capacidad instalada ante una eventual contingencia”, explicó Manosalva desde Bucaramanga.

El funcionario aclaró que el Distrito no tiene competencia legal para aprobar o negar la solicitud, pero ha activado todos los canales de diálogo con las EPS y clínicas para garantizar, en la medida de lo posible, la continuidad de los servicios de salud.
“Una vez recibimos esta solicitud, me he comunicado directamente con dos prestadores importantes de Barrancabermeja, específicamente la clínica Primero de Mayo y la Reina Lucía, quienes hoy tienen servicios de urgencias, evaluando la capacidad instalada de cada uno de ellos para que en algún momento determinado lleguen a acuerdo con las EPS y allí podamos atender a cada uno de los usuarios que quedarán sin este servicio específicamente en la Clínica Magdalena”, dijo el Secretario.
Así mismo, destacó que, la Secretaría Distrital de Salud se encuentra a la espera de una respuesta oficial por parte de la Secretaría de Salud Departamental, única autoridad competente para tomar una decisión frente a la solicitud radicada.

Otras clínicas de Barrancabermeja también están en crisis
La situación de la Clínica Magdalena no es un hecho aislado. La red privada de salud en Barrancabermeja, que presta más del 70 % de los servicios hospitalarios en la ciudad, enfrenta una crisis estructural debido a las millonarias deudas acumuladas por parte de las EPS.
Según representantes del sector, la deuda supera los $120 mil millones, afectando directamente la operación de las principales clínicas de la ciudad.
Nicolás Quintero, de la Clínica San Nicolás, advierte que los efectos ya se sienten: reducción de servicios, falta de insumos, renuncias de especialistas y suspensión de procedimientos. “Estamos llegando a una situación que nos va a llevar a colapsar la salud de la ciudad. Sin recursos no hay salud”, afirmó.
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Luis Fernando Castro, en representación de la Clínica Magdalena, insistió en que la crisis también es laboral. Cientos de trabajadores del sector están sin salarios o con pagos irregulares. “Muchos especialistas han tenido que renunciar e irse. Estamos operando sin capacidad de responder”, dijo.
Esta situación también compromete a los municipios vecinos, ya que las clínicas privadas de Barrancabermeja atienden a pacientes de Simití, San Pablo, Santa Rosa, Morales y otras localidades del Magdalena Medio. Si las instituciones privadas cierran, la red pública no podrá absorber esa carga asistencial.
Las cifras hablan por sí solas: la Clínica Magdalena, registra una cartera superior a los $56 mil millones; la Clínica San José, con más de $34 mil millones; y la Clínica San Nicolás, a la que las EPS le adeudan más de $20 mil millones. El llamado del sector es urgente. “Si no hay soluciones inmediatas, en pocos meses no habrá quién atienda a la gente”, advirtió Quintero.















