Voluntarios de ASPAS compartieron cuentos y actividades de lectura con niños y niñas que permanecen hospitalizados o reciben tratamiento en el HUS.

Hay lugares donde el tiempo se mide distinto, donde una mañana puede sentirse eterna cuando lo que se espera es una buena noticia médica. En ese tipo de espacios, algo tan sencillo como abrir un libro puede convertirse en un pequeño refugio.
Eso fue exactamente lo que ocurrió en el Hospital Universitario de Santander donde la lectura se transformó, por unas horas, en una forma distinta de acompañar a quienes más necesitan una voz de aliento o un espacio de felicidad.
La Primera Dama del departamento de Santander, Victoria Eugenia Casallas Lozano, se unió con los voluntarios de la Asociación Pro Servicios Asistenciales de Santander (ASPAS) para compartir una jornada especial con los niños y niñas que permanecen hospitalizados o reciben tratamiento en el Hospital Universitario de Santander (HUS).
Entre cuentos, sonrisas y un poco de magia, el encuentro buscó recordar que la imaginación también puede ser una aliada en medio de un proceso de salud. Lea también: El HUS ya es hospital universitario oficial: ¿qué cambia con el reconocimiento?

Un aula pensada para no dejar de soñar
El escenario de este encuentro fue el Aula de Lectura del HUS, un espacio que nació con un propósito muy puntual, el de acompañar a los niños y niñas que deben permanecer largos periodos dentro del hospital mientras enfrentan tratamientos que, en muchos casos, resultan difíciles tanto para ellos como para sus familias.
Hoy, ese lugar se ha convertido en una ventana hacia otros mundos, donde los libros permiten que la mente de los pequeños pacientes viaje más allá de las paredes blancas de una habitación del hospital.
A través de las jornadas de lectura impulsadas por ASPAS, cada cuento se convierte en una puerta para imaginar, crear y descubrir.
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Se trata de espacios pensados desde la pedagogía y el aprendizaje, que buscan que los niños se acerquen a la lectura de una manera distinta, disfrutando de historias capaces de regalarles un momento de alegría y desconexión en medio de su proceso hospitalario. Además: La ESE HUS mantiene su Acreditación en Salud otorgada por ICONTEC

Voluntarios que también reciben algo a cambio
Pero este espacio no existiría sin quienes lo sostienen desde el corazón solidario del voluntariado. Los integrantes de ASPAS han encontrado en estas jornadas una oportunidad muy especial para compartir con los niños, escucharlos y leer junto a ellos, construyendo una conexión que nace de algo tan sencillo y, al mismo tiempo, tan poderoso como un cuento bien contado.
Cada encuentro deja huella en ambas direcciones. Para los niños, porque encuentran nuevas historias que descubrir y un rato distinto dentro de su rutina hospitalaria.
Para los voluntarios, porque reciben a cambio sonrisas, aprendizajes y momentos que, según cuentan quienes participan en estas jornadas, permanecen mucho después de haber cerrado el libro. Lea también: Victoria Casallas participará en Ulibro 2026 conversatorio sobre la memoria de veteranos de la Fuerza Pública

Y para todos los que forman parte de esta iniciativa, porque sirve de recordatorio de que la gestión social también se construye acompañando, escuchando y estando presentes en los momentos difíciles de otros. Además: Victoria Eugenia Casallas, primera dama de Santander, fue elegida presidenta nacional de Asodamas
De cara al futuro, ASPAS ha manifestado su intención de seguir promoviendo el Aula de Lectura del HUS, con la meta de mantenerlo como un espacio vivo, donde los libros, la imaginación y la solidaridad continúen encontrándose para hacer un poco más amable la experiencia de los niños que hoy deben permanecer hospitalizados.
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Porque, como lo demuestra esta iniciativa, a veces no hace falta más que unas páginas y una buena historia para abrir una ventana hacia un mundo completamente diferente, incluso cuando ese mundo parece, por un momento, detenido entre batas blancas y salas de espera.














