El Sindidca del Acueducto de Bucaramanga denunció que, con los bajos niveles de los ríos, el racionamiento comenzaría en dos meses.

Publicado por: DANIELA PUENTES
Por los bajos niveles de los ríos Frío, Tona y Suratá, el suministro de agua en Bucaramanga, Floridablanca y Girón tendría presuntamente que racionarse a partir de marzo. No obstante, el Acueducto de Bucaramanga lo desmiente.
La denuncia la hizo Rafael Ovalle, presidente del Sindicato del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, quien afirmó que, de no llover en los próximos dos meses, el racionamiento llegaría a la ciudad.
“Los caudales han bajado casi en un 60%. Por ejemplo, del río Tona se captaban cerca de 1.400 litros de agua por segundo. Sin embargo actualmente solo se captan entre 700 o 600 litros”, enfatizó Ovalle.
Los miembros del sindicato le atribuyen estos bajos caudales al fenómeno de El Niño, pero al ser un fenómeno natural lo único que queda por hacer es ahorrar y proteger el ecosistema de la región.
“Hay que concientizar a la gente. En caso de desabastecimiento, abriríamos las compuertas del agua represada en el Acueducto, para ser tratada y distribuida, pero solo duraría 15 días. Lo único que tenemos por hacer es cuidar y no derrochar”, afirmó Ovalle.
Los sindicalistas esperan que Bucaramanga y su área metropolitana no se conviertan en uno de los 106 municipios en Colombia que están sin agua. Para Rafael Ovalle, “la época en la que nos va a tocar racionar se está acercando. Hay que detenerla…”.
¿Qué dice el acueducto?
Sin embargo, el gerente de Operaciones del Acueducto, Héctor Guillermo, afirmó que aunque los caudales estén cada vez más disminuidos, no habrá cabida a un racionamiento.
“Durante 25 años los comportamientos climáticos vienen siendo los mismos. La época seca se acaba en marzo, y en abril comienzan las lluvias. Si en abril no llueve podríamos enfrentarnos al raciocinio, pero las estadísticas dicen que eso no va a pasar”, aseguró Guillermo.
Así mismo, para el gerente, es importante que la capital santandereana recuerde que son ejemplo por su manejo de aguas y por la construcción del Embalse de Tona. “Las ventajas que tenemos son grandes. No se van a presentar desabastecimientos. Aún si los caudales continúan disminuyendo su caudal”, afirmó Guillermo.














