Bucaramanga
Lunes 16 de octubre de 2017 - 12:01 AM

“Hacer reír es cosa seria”: Weymar Quintero Guerrero

Ver a Incubaxion Teatro es transportarse a otro mundo. Tener el privilegio de observarlos en escena es abrir la mente a nuevas experiencias. Escucharlos agudiza los sentidos, endulza el alma. Incubaxion no solo es risas, es además sueños, proyectos de vida, una mezcla de talento natural. Con su voz, este colectivo construye ciudad sin límites.

(Foto: Fotos: Suministradas / VANGUARDIA LIBERAL )
(Foto: Fotos: Suministradas / VANGUARDIA LIBERAL )

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Publicado por: CAROLINA VEGA GÓMEZ

El 10 de agosto de 1998 Piedecuesta vio nacer a Incubaxion Teatro, un grupo de jóvenes que fantaseaba con las artes escénicas; su delirio eran las tarimas, las tablas, el espectáculo. Weymar Quintero Guerrero fue el artífice de esta iniciativa, pues desde niño soñaba con hacer teatro, en la juventud se proyectaba creando su propio grupo y hoy día es el director de una de las agrupaciones artísticas más reconocidas de la región.

Ya han transcurrido 19 años de esa primera convocatoria a la que niños y jóvenes acudieron al Colegio Carlos Vicente Rey, el que ha sido su templo teatral. Algunos se han ido, otros han declinado, de los que iniciaron aún hay dos integrantes que continúan firmes como una roca al lado del proyecto.

Otros viven de esta parte artística fuera del país, por ejemplo, Lorena Anaya, una de las fundadoras, quien está en Dubái. Ella creó allá una empresa artística y tiene trabajando a cinco personas que pertenecieron a la agrupación.

“Cuando yo inicio el grupo quería que hiciera su propia música, y le pregunto a una de las chicas: ¿usted quiere tocar saxofón?, y la niña responde ¡Sí, sí, yo toco saxofón, siempre he querido tocar saxofón! Y la niña se queda mirándome y me pregunta: ¿qué es el saxofón?”, cuenta entre risas Weymar Quintero. Hoy día esa inocente niña es Lorena, una muy buena saxofonista y destacada empresaria que triunfa en Dubái con su propia empresa de teatro.

Semillas de talento

Incubaxion tiene un grupo base de 12 integrantes, profesionales ya en el teatro, fieles a las artes escénicas. Además, cuenta con una escuela, que le sigue al grupo base. Se trata de 10 personas más en proceso de formación, al igual que un grupo de 20 niños, que son como ‘semillitas’, absorbiendo todo conocimiento, impregnándose de la magia del teatro.

Han sido muchos los logros y reconocimientos que ha recibido Incubaxion Teatro por su labor artística, entre estos el Escudo de Armas de Piedecuesta y la Cruz de Caballero de Piedecuesta, entregados por la alcaldía; el Botón de Oro del Colegio Carlos Vicente Rey, segundo puesto como ‘Mejor empresa innovadora en cultura’, otorgado por la Cámara de Comercio de Bucaramanga y el Premio a la Innovación del Ministerio de Cultura.

Y es que del trabajo de Incubaxion han sido testigos espectadores de Cuba, México, Dubai y Argentina, donde rinden verdadero tributo al teatro. A esto se suman las participaciones en los festivales más importantes del país, como el Iberoamericano de Teatro en Bogotá y el Internacional de Teatro en Manizales.

Además, durante tres ocasiones seguidas se han vinculado al Festival Internacional de la Cultura de Boyacá, en Tunja. Los amantes del teatro en Medellín, Cali y Barranquilla también se han deleitado con el talento de la agrupación.

Pero el estímulo mayor para seguir en escena son los aplausos del público. “Cada vez que termino una función termino cansado pero descansado, agotadísimo, pero feliz. Para mí es el placer más grande”.

Recursividad al instante

Incubaxion es una cajita de sorpresas. Veteranos o novatos son unos genios en escena, destellan talento, arrebatan sonrisas con gran facilidad y viven cargados de energía corriendo el día a día. Corren tanto que a veces sus mentes van más rápido que sus acciones, por ejemplo, les ha pasado que llegan a una función y olvidan materiales fundamentales como el maquillaje o los implementos para los malabares.

Por fortuna cuentan con Yessica Moreno, una pilosa joven que carga un bolso mágico, es un camerino ambulante. “Hay una chica en el grupo que es cositera, carga de todo. Necesitamos un hilo, ella lo tiene; una aguja, también tiene; una media, ella tiene la media, es una niña que lleva de todo, no sé cómo hace, es un bolso pequeñito, pero siempre soluciona todo”, dice Weymar con una expresividad en sus ojos que parece hablar, justo con esa vitalidad seguirá guiando a los pequeños talentos del teatro que hacen de Bucaramanga una ciudad sin límites para la cultura.

Publicado por: CAROLINA VEGA GÓMEZ

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