Del buen funcionamiento de estos equipos depende, en gran parte, la posibilidad de garantizar una mayor seguridad en puntos catalogados como críticos en la capital santandereana.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Ante los trágicos hechos de inseguridad ocurridos en las calles de la capital santandereana durante los últimos días, los cuales tienen en jaque tanto a las autoridades como a la comunidad en general, desde el Cabildo se le hizo una dura crítica al Gobierno Local por el supuesto mal estado y la falta de mantenimiento en las que se encuentran las cámaras de seguridad.
Algunos líderes cívicos, así como los mismos corporados, sostienen que estos dispositivos tecnológicos, al menos en el papel, “no están siendo las verdaderas herramientas digitales para detectar o frenar los actos delincuenciales, debido a su falta de reparación”.
Arnulfo Camargo, líder de la Asociación Municipal de Juntas de Acción Comunal, denunció que “las cámaras de seguridad del Parque de los Niños, la de la carrera 26 con Avenida Quebradaseca y la de la carrera 22 con calle 32, por citar solo algunas, están fuera de servicio”.
A juicio del corporado Jaime Beltrán, “esta situación mantiene en vilo al vecindario porque, con estos equipos se podrían prevenir y combatir delitos de gran impacto, como los que nos han sacudido en estos días. Hay cámaras descompuestas y, peor aún, hay sitios neurálgicos de Bucaramanga en donde ni siquiera hay dispositivos de vigilancia”.
“Además de la imperiosa necesidad del mantenimiento de estos equipos, es preciso optimizar el servicio de videovigilancia en todos los barrios”, añadió.
La Alcaldía se defiende
Melissa Franco García, secretaria del Interior Local, dijo que de las 808 cámaras de seguridad que hoy existen en la ciudad, el 80% funciona bien; el otro 20% está en proceso de reubicación.
Recordó que la Administración ha invertido más de $800 millones en el mantenimiento del Circuito Cerrado de Televisión; todo con el fin de garantizar el correcto funcionamiento de las cámaras. De manera adicional, se invirtió en el mantenimiento de las cornetas comunitarias.
“Hay que advertir que estos equipos, tras la articulación de esfuerzos, han servido para adoptar políticas efectivas para la protección de los derechos de los ciudadanos y disminuir los índices delictivos en la ciudad”, reiteró.












