Indignación entre los habitantes de la ciudad y miles de usuarios en redes sociales ha generado la muerte de un chigüiro, luego de un fallido procedimiento de captura por parte la autoridad ambiental, Cdmb. ¿Qué hay detrás de la aparición de este roedor?

Publicado por: Redacción Metropolitana
La muerte del ‘Chigüi’ o ‘Toñito’, como era conocido por los habitantes del sector de Ruitoque Condominio, ha generado consternación en sus habitantes y en los demás ciudadanos del área metropolitana de Bucaramanga.
El chigüiro murió luego de un procedimiento efectuado por personal de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, en el que pretendían capturar a este roedor. La intervención de los funcionarios de la Cdmb ocurrió el pasado 29 de diciembre.
Sin embargo, el animal fue hallado muerto ayer flotando sobre el lago del Condominio Ruitoque.
Los interrogantes
La muerte de este roedor deja varios interrogantes. El primero hace relación a la conveniencia del procedimiento adelantado por los funcionarios de la Cdmb para capturar al chigüiro. También queda la duda sobre el origen de este roedor, y la forma cómo llegó a esta zona del área metropolitana, ya que según expertos, este lugar no es su ecosistema natural.
Finalmente, si bien esta especie inofensiva llevaba más de seis meses en la zona del condominio, autoridades como el Ministerio de Ambiente han advertido en diferentes campañas la necesidad que toda especie silvestre sea rescatada de los entornos con humanos, ya que nunca pueden considerarse como mascotas.
¿Qué ocurrió?
Martha Milena Ruiz, gerente de Ruitoque Golf Country Club, lugar en el que se adelantó el procedimiento por parte de funcionarios de la Cdmb, le dijo a Vanguardia que adelantan una investigación interna para definir qué acciones adelantarían frente a la muerte del chigüiro.
“Ellos (funcionarios de la Cdmb) nunca solicitaron el acceso a Ruitoque Golf Country Club”, advirtió Ruiz, sobre el ingreso de personal de la autoridad ambiental a esa propiedad privada y añadió, “creemos que hubo un mal procedimiento. Por ahora, estamos investigando lo que pasó”.
Una de las propietarias de este condominio se habría comunicado con la Cdmb para denunciar la presencia de este chigüiro.
“Los funcionarios durante su visita y en medio de las presuntas labores de reubicación o captura de la especie animal, lo impactaron con dardos haciendo que este huyera hacia el lago, y se provocara presuntamente su ahogamiento”, consigna un comunicado de Ruitoque Condominio.
Al respecto, la Cdmb reconoció que luego de varios intentos por neutralizarlo, fue necesario acudir a dardos químicos para poder tranquilizarlo. “Durante el procedimiento se agotaron las maniobras de restricción física utilizando los equipos pertinentes. Sin embargo, considerando la reacción instintiva del individuo, que lo llevó, incluso, a romper las herramientas de manejo que pretendían garantizar su inmovilización, se hizo necesario recurrir a la restricción química, que se cumplió de manera efectiva”, dijo la Cdmb a través de un comunicado de prensa.
Habitantes del condominio contaron a Vanguardia que el roedor salió corriendo luego de ser impactado y se lanzó al lago, donde finalmente murió.
La Cdmb informó que intentaron rescatar al animal del lago, pero no fue posible hallarlo.
¿Más responsables?
Los chigüiros, los roedores de mayor tamaño y peso del mundo viven en grupos de cerca de 20 animales, por lo que llama la atención que ‘Chigüi’ o ‘Toñito’ estuviera cerca de cinco meses solo en los alrededores de este condominio.
Al respecto, James Murillo Osorio, director de la ONG Cabildo Verde, una asociación cívica, sin ánimo de lucro, dedicada a conservar, proteger y manejar adecuadamente los recursos naturales en Santander, afirmó que es “poco probable” que un ejemplar de esta especie haya llegado por sus propios medios a esta zona del área metropolitana de Bucaramanga.
Según Murillo Osorio, los chigüiros que se encuentran en Santander están ubicados principalmente en el Magdalena Medio santandereano. Si bien estos animales por su composición suelen frecuentar cuerpos de agua como lagos, ríos y pantanos, el experto Osorio aclaró que el hábitat natural de los chigüiros en el departamento son las zonas bajas de grandes ríos como el Lebrija, Carare y Opón, en los complejos de humedales que se forman al desembocar en el río Magdalena. “Las poblaciones más grandes (de chigüiros en el departamento) se encuentran en la zona del Magdalena Medio, en los humedales que están asociados a este río (Magdalena)”.
Según el experto, la meseta de Bucaramanga no es el lugar natural de este tipo de animales, por lo que son altas las probabilidades que su llegada al área metropolitana sea producto del comercio ilegal de estos animales silvestres.
Para Murillo Osorio, dos de los factores que amenazan la vida de esta especie es el deterioro de los ecosistemas en los que habitan y la cacería para consumo o para convertirlos en mascotas.
“En el mercado ilícito es posible conseguir uno de estos animales entre $200 mil y $300 mil”, dijo Murillo Osorio y añadió que la venta ilegal de estos animales es frecuente, especialmente por su docilidad y la fácil adaptación a la vida humana. Pese a ello, el experto recordó que la cacería de esta especie salvaje está tipificada como delito en las leyes nacionales. Además, fue enfático en advertir que las especies silvestres nunca pueden considerarse como mascotas y es deber de las autoridades rescatarlos de los entornos humanos.
¿Qué responde la Cdmb?
Francisco Rojas Delgado, Coordinador del Grupo de Seguimiento para Sostenibilidad de la Cdmb, afirmó ayer que el procedimiento para el “rescate, rehabilitación y liberación” del animal se extendió por más de una hora y contó con la participación de agentes de la Policía Ambiental. Asimismo, aseguró que el ingreso al condominio lo hicieron con la autorización de una de las administradoras. Según el funcionario, el pasado 28 de diciembre, se recibió una denuncia sobre la presencia de este animal silvestre. Este es el vídeo de la respuesta por parte de la Cdmb.














