El programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, BMCV, también analizó los indicadores de la participación ciudadana y de la cultura democrática. Esto fue lo que encontró:

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
La participación ciudadana mediante el ejercicio del sufragio es fundamental en los procesos electorales; por ello es clave que se continúe avanzando en promover una cultura democrática.
La recomendación la hizo el programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, BMCV, al evaluar los resultados en el área de participación ciudadana del más reciente Informe de Calidad de Vida.
Según ese diagnóstico, “en las más recientes elecciones regionales para Alcaldías y Gobernaciones (2019) en los municipios del área metropolitana la participación electoral fue inferior al 70 % de las personas habilitadas para votar en Bucaramanga, Floridablanca y Girón; siendo la excepción Piedecuesta con el 73 %. La participación más baja se presentó en Bucaramanga (58 %).
De igual forma, en las elecciones de cámara de representantes de 2022 la participación en todos los municipios del área se mantuvo inferior al 60 %, presentándose una reducción de la misma entre las elecciones del 2018 y del 2022.
Sobre las mujeres
Por otra parte, tanto el Plan Integral de Desarrollo Metropolitano como los Objetivos de Desarrollo Sostenible a 2030 para el país establecen unas metas de participación de las mujeres en las candidaturas a los cargos públicos de elección popular: estas son de 72 % y 50 %, respectivamente.
En el área metropolitana de Bucaramanga la proporción de mujeres candidatas a los Concejos y Alcaldías municipales se ha mantenido por debajo de estas metas para los procesos electorales de 2018 y 2023.
Del total de candidatos inscritos para las elecciones que se llevarán a cabo el 29 de octubre de 2023, entre el 35 % y el 38 % inscritos para los Concejos son mujeres. Mientras que para las Alcaldías la proporción es menor, del total de inscritos el 6,3 % en Bucaramanga; el 9,1 % en Floridablanca; el 23,1 % en Piedecuesta y el 28,6 % en Girón son mujeres.
Otras aristas

Según Yany L. León, consultora de la Red DataQuorum, para las elecciones de 2023, aumentó 12 % el número de candidaturas y listas presentadas por las agrupaciones políticas a los concejos de los municipios de Santander.
Estos incrementos hacen que, mientras en el año 2019 se inscribieron en promedio ocho candidatos por cada curul, en el 2023 esta cifra aumentará a nueve candidatos por cada curul.
La panorámica cambia al revisar los datos a nivel metropolitano. Así, en Piedecuesta el incremento en la puja por alcanzar una curul en el concejo es tres veces superior; y en Girón es más de dos veces el incremento presentado en el promedio departamental; mientras que en Bucaramanga y Floridablanca están cercanos a este promedio.
En cuanto al número de competidores por cada curul, los anteriores datos implican que de 2019 a 2023 se pasó de 17 a 20 aspirantes en Bucaramanga; 17 a 19, en Floridablanca; 14 a 17, en Girón; y 15 a 20, en Piedecuesta.
Visto de esta manera, no son tantos los candidatos (as) compitiendo por las 72 curules en el área; se presentan entre 17 y 20 aspirantes por cada curul, cifra alta con respecto al promedio departamental, pero relativamente baja si entra en consideración que, por 150 sesiones extraordinarias y 40 ordinarias, cada curul del concejo de Bucaramanga puede devengar en el año 2023 un promedio mensual de $9.815.921; en Floridablanca, $8.317.114; en Piedecuesta y Girón, $6.011.759.
“En los concursos de la Comisión Nacional del Servicio Civil por cada vacante, que puede devengar una tercera o cuarta parte de ese ingreso, se presentan entre 50 y 70 personas, quienes deben cumplir unos requisitos de títulos académicos, años de experiencia, conocimientos y competencias específicas, mientras que para estos cargos de elección popular no se piden estas condiciones”, dijo la experta.
Por lo anterior, es altamente probable que, si los candidatos y candidatas se presentaran a alguno de estos procesos de selección meritocrática, muchos no pasarían ni el primer filtro, pero a través de la elección popular llegan a realizar unas labores complejas como aprobar y hacerles seguimientos al presupuesto municipal y al plan de desarrollo, aprobar el POT, velar por el cumplimiento de las políticas públicas, autorizar cupos de endeudamiento, entre otros, sin tener unas mínimas competencias.
“Cada una de las personas que serán elegidas en los concejos nos cuesta dinero, somos los ciudadanos y las ciudadanas quienes finalmente les pagamos; esos dineros salen de nuestros bolsillos, pagamos para que velen por la mejor manera de invertir los recursos, que también son nuestros. No son recursos que pongan los alcaldes, ni los funcionarios públicos de su patrimonio personal”, dijo León.
“Por eso, además de pagar bien, deberíamos tener la opción de elegir bien y escoger las mejores hojas de vida, trayectoria, experiencia e integridad”, agregó.

Lo anterior no es del todo posible, no solamente por el alto desinterés de la ciudadanía en los asuntos públicos, sino también porque a veces la única información que le llega a esa ciudadanía sobre las personas que aspiran al concejo o a la asamblea viene del desfile de camionetas que se pasean por la ciudad con números, logos y caras felices, o a través de los jingles, afiches o vallas e información sin validar que circula en las redes sociales.
¿Se imaginan si los seleccionadores de la Comisión Nacional del Estado tuvieran que tomar las decisiones sobre quiénes son los mejores perfiles para ocupar un cargo público partiendo de este tipo de información?
“Pues a eso se enfrentan los y las votantes, así que la verdad no debería asombrarnos los resultados que a veces se obtienen”, advirtió León.
Los avances tecnológicos ya permitirían que la Registraduría pusiera a disposición de la ciudadanía, en un sitio web o aplicación de fácil acceso, las hojas de vida de los aspirantes como nivel educativo, perfil profesional, experiencia laboral, contratos que ha tenido con el Estado o familiares en cargos públicos o si tiene investigaciones penales, fiscales o judiciales: “Por supuesto que esto no garantizaría por sí mismo una mayor participación de la ciudadanía, pero sí sería un excelente insumo y un gran avance para poder elegir mejor”, puntualizó la experta.
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Para tener en cuenta

Vanguardia, de la mano del programa ‘Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos’, BMCV, y del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, diseñó varios ejes de trabajo que pretenden cubrir la jornada electoral que se avecina de una manera más cercana a la ciudadanía.
La idea es abordar este proceso desde la perspectiva de la gente y no tanto desde la óptica que siempre nos venden los candidatos de turno, la cual muchas veces está algo alejada del ciudadano de a pie.
Por medio de informes, encuentros ciudadanos y diversos debates, los electores diseñarán los diagnósticos de los problemas de sus barrios para ser expuestos a los candidatos.
En ese sentido, hace algunas semanas se lanzó en el auditorio de Ingenierías de la Unab la estrategia titulada: ‘Construyamos juntos el futuro: Elecciones Regionales 2023’.
Se aspira a contribuir en el fortalecimiento del proceso democrático y, en cierta medida, incidir de manera positiva en las transformaciones que requiere el departamento y el área metropolitana de Bucaramanga.
Durante la oficialización de esta estrategia, en la que estuvieron algunos precandidatos, se escucharon las voces de los ciudadanos sobre los temas que aspiran que incluyan los futuros gobernantes en sus eventuales planes de gobierno. Seguridad y convivencia, movilidad y transporte, así como la creación de fuentes de empleo son los asuntos a los que, según las personas encuestadas en el área metropolitana de Bucaramanga, se les debería prestar la mayor atención posible.
















