Desde hace más de un mes los estudiantes de la Universidad Industrial de Santander (UIS) están en cese de actividades, lo que ha disminuido significativamente las ventas en los comercios aledaños.

Publicado por: Luis Alfonso Cárdenas Mateus
Los estudiantes de la Universidad Industrial de Santander, UIS, no sólo van al claustro educativo a recibir su formación, también son una pieza fundamental en la dinámica económica de los alrededores del centro educativo. Desde hace más de un mes hay anormalidad académica, por lo que a la mayoría de los negocios se les redujeron sus ventas hasta en un 70 %.
Un ejemplo de la difícil situación de los comerciantes es el de Faustina González, de la Frutería La Tía, quien de lunes a viernes abre su negocio desde las 5:00 a.m. hasta las 2:00 p.m. Apenas arrancando el día, cuando los estudiantes están en normalidad académica, ha vendido una buena parte de su delicado producto. Los tanques de salpicón y jugo de naranja se han tenido que recargar varias veces, la licuadora trabaja a toda máquina, y sus ayudantes deben tener manos ágiles para picar la fruta y surtir las vitrinas.
Sin embargo, desde inicios de mayo cuando los estudiantes entraron en cese de actividades por razones desconocidas, sus ventas se redujeron en más de la mitad. “Están pesadas las ventas porque los estudiantes son los que mueven estos negocios. Por ahora toca tener paciencia mientras vuelven los alumnos”, dijo Faustina mientras licuaba un jugo para uno de los pocos clientes que la visitaba.
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Entre los negocios hay fruterías, ventas de buñuelos, empanadas, papelerías y cacharrerías, y hasta ventas de artesanías. El panorama no puede ser peor, tan solo se veían uno o dos clientes por negocio en su mejor momento, cuando en normalidad quienes atienden no dan abasto.
Edilia Mestra vende combos de empanadas con gaseosa, avena, limonada o café. En un día normal vende más de 1.000 empanadas y en esta temporada apenas y llega a las 300. “Aquí trabajábamos tres personas y por ahora quedé sola por el bajonazo de las ventas. Nosotros dependemos de los estudiantes”, dijo Mestra.

La mujer, que en otras ocasiones no tiene tiempo de entablar una conversación por la gran cantidad de clientes, tuvo tiempo de atender a Vanguardia con toda tranquilidad.
“Ayer (miércoles) se vendió bastantico porque lo estudiantes tuvieron asamblea, pero hoy se volvieron a bajar las ventas. Llevamos un mes así y nos va tocar aguantar hasta julio que vuelven”, dijo la Mujer.
Algunos de los trabajadores de los negocios pidieron que retornen los estudiantes, porque la afectación ha sido fuerte.















