Los inmensos árboles de Bosques de Aranjuez, en Piedecuesta, ya entran a los hogares ‘sin pedir permiso’. Además de daños en las vías del sector, la comunidad advierte sobre amenazas contra sus hogares.
Publicado por: Redacción Área Metropolitana
Los habitantes del barrio Bosques de Aranjuez, en Piedecuesta, sufren afectaciones debido a la raíces de un inmenso caracolí.
Se cumplen dos años desde que la comunidad ha denunciado esta problemática que ya afecta tanto a residentes como a transeúntes.
Lea también: Video| Piden ‘mano dura’ contra los desórdenes de basura en Bucaramanga
En la mitad de la carrera tres, en la zona norte del casco urbano de Piedecuesta, se formó un desnivel lleno de grietas el cual ha sido motivo de suspensiones afectadas y una que otra caída.
Le sugerimos: Más de 10.000 beneficiados en Santander: así va el descuento del 80 % en Impuesto Vehicular
Rocío Guerrero, residente afectada, relata que “la calle se ha vuelto un peligro para los que pasan con su vehículo, pero también para nosotros que vivimos al frente, porque las raíces están levantando las baldosas”.
Guerrero, con 25 años de residencia en el barrio, también reveló que la situación es bien conocida por la Oficina de Medio Ambiente y Gestión de Riesgo del municipio debido a que “ellos vinieron, tomaron fotos y nos aconsejaron que solicitamos la poda cuanto antes”.
Cecilia Ovalle Sánchez, otra vecina del sector, manifestó que “encontramos que no sólo estaba afectando el pavimento de la calle, sino que nuestro sistema de alcantarillado está sufriendo daños y las ramas estaban creciendo con destino a la fachada de tres casas”.
Publicidad
El grupo de vecinos se movilizó hasta las oficinas de la administración municipal para continuar con la solicitud de poda.
Rocío Guerrero, Víctor Rodríguez, Raúl Guevara y Cecilia Ovalle son los propietarios que se encargaron de solicitar una poda privada que les costó $700.000. Esta acción apenas alcanzó para devastar algunas ramas secas, pero gran parte del individuo arbóreo sigue intacto.
Tan sólo un árbol tiene asustados a los vecinos de tres hogares en donde habitan familias con niños y adultos mayores. Son 13 las personas amenazadas.
El jefe de la Oficina de Medio Ambiente y Gestión de Riesgo de Piedecuesta, Jorge Albeiro Gualdrón, argumentó que “el lote es privado”. Según el funcionario, el ente municipal no tiene jurisdicción para actuar.















