Los Salesianos en Bucaramanga han sido cruciales en la formación de jóvenes. Esta la historia de esta comunidad, que hoy cumple 80 años sirviendo, de manera desinteresada, en la capital santandereana. Veamos:

Los inicios de la industrialización de la Ciudad Bonita trajeron consigo grandes retos económicos, políticos y sociales. También crearon la necesidad de una profunda apertura a la creatividad respecto a la forma de acompañar a las juventudes que, cada vez con mayor ímpetu, estaban adquiriendo un lugar dentro de la sociedad, y se encontraban, en la mayoría de los casos, abandonados a su suerte, sobre todo en el sector céntrico de la ciudad, que empezaba a crecer por las edificaciones y comercios que allí se construían.
Es así como una respetable dama de la sociedad santandereana, Doña Sofía Camacho Motta, mujer de profunda fe y de relaciones sencillas, con corazón cercano a las necesidades de los más pequeños y conocedora de todo el bien hecho por los Salesianos de Don Bosco en otras ciudades del país, emprendió la proeza de lograr la presencia de esa comunidad religiosa en el ambiente de la creciente Bucaramanga.

Tras incansables esfuerzos y con el apoyo del Padre Jesús Jaimes, entonces Vicario Parroquial del Templo de San Laureano, habiendo ya hecho funcionar desde 1903 la Asociación de María Auxiliadora y desde 1917 un Oratorio Festivo en el patio de la Parroquia Histórica; el Padre José María Bertola, Superior de la Provincia Salesiana de Bogotá, realizó el primer envío de Salesianos a la capital santandereana.
Presidió la misión de apertura y fungió de primer Director el Padre Rafael María Álvarez Flejel, y el Salesiano Coadjutor Simón Preciado. Fueron ellos entonces quienes pusieron los primeros cimientos del sueño salesiano en la capital santandereana.
Con las peripecias del caso y por medio de generosos esfuerzos de Doña Sofía, los hermanos de la Comunidad y los miembros de la Asociación, se abrió en 1949 la Escuela Salesiana de Artes y Oficios María Auxiliadora de Bucaramanga, ofertando los talleres de carpintería y sastrería para capacitar a los jóvenes más humildes y así ofrecer un futuro más digno y la adquisición de saberes suficientes para el servicio a la sociedad.
Los cambios de la época, las necesidades económicas y otros factores hicieron evolucionar la entonces Escuela de Artes y Oficios a Politécnico Salesiano en el año 1952, tras una alianza entre la Sociedad Salesiana y el Departamento de Santander.

Es solo hasta 1964 cuando el colegio adquirió el nombre que le fue definitivo: Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela, haciéndose cada vez más protagonista de la vida e historia de los bumangueses, resaltando por la calidad de los egresados, la belleza de sus desfiles deportivos y patrióticos y la generosa y entusiasta devoción a la patrona María Auxiliadora.
Este último ítem se hizo más que concreto cuando por disposición de Monseñor Héctor Rueda Hernández, Arzobispo de Bucaramanga de ese entonces, se erige la Parroquia de María Auxiliadora en el año 1962, haciéndose el centro de culto y comunión espiritual de todo el sector fronterizo occidental de la ciudad, y dedicando su acción pastoral a la atención de los jóvenes en mayor condición de vulneración.
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Desde el sacerdote Julio León, pasando por los padres Jesús María Coronado, León Arango, Augusto Aimar, Isaías Guerrero, Jorge Verano (q.e.p.d.), Carlos Bejarano, Enrique Camacho, Javier Alonso Castaño, Germán Romero Cifuentes, Marco Fidel Benavides, Deogracias Veloza y Oscar Olano, actual rector, se han conseguido los excelentes resultados académicos de este plantel.
Docenas de profesores de las tallas de Antonio Serrano (q.e.p.d.), Lucas Céspedes, César Antonio Arrieta, Pablo Rincón (q.e.p.d.), Irene Medina, Eduardo Paredes, Josefina Camacho (q.e.p.d.), Joaquín Ardila, Mar y Hernández, Tulia Rosa, Eduardo Carreño, Evelia Villamizar, Fernando Ballesteros, Manuel Hernán Rivera, Lucila Domínguez, Guillermo Porras, Jesús Porras, Julio Adolfo Hernández (q.e.p.d.), Socorro Jiménez, (q.e.p.d.), Ligia Ardila (q.e.p.d.), Carlos Vargas (q.e.p.d.), Carlos Anaya (q.e.p.d.), Arturo Lizarazo (q.e.p.d.), Manuel Castillo (q.e.p.d.), Jesús Panqueba (q.e.p.d.), Luis Alvernia (q.e.p.d.), Hernán Chaves (q.e.p.d.), Roberto Manosalva (q.e.p.d.), Yesid Vega (q.e.p.d.), Gilberto Sarmiento (q.e.p.d.), y el gran prefecto, Sergio Sarmiento Gómez, por mencionar sólo algunos, fueron los tutores de los profesionales que han egresado de esta institución.
Durante el año 1966 se adquirió una propiedad que se llamó Bosconia, en la vía que conduce al municipio de Matanza, y que fue epicentro de celebraciones, encuentros, retiros y otras actividades que marcarían definitivamente el porvenir de esta Comunidad Educativo-Pastoral.

Por la urgencia de aumentar la capacidad instalada y generar mejores resultados en todo lo competente a la acción educativa Salesiana, entre los años 1972 y 1976 se inauguraron los actuales edificios de la Parroquia de María Auxiliadora (que funcionó en el sótano durante 10 años), y el Teatro Sofía Camacho Motta, aula máxima que recuerda en su inmensidad, la grandeza de la mujer que hizo posible el pasado, presente y futuro salesiano en la ciudad.
En sus ocho décadas de historia, los alumnos del Salesiano han obtenido en 34 ocasiones los títulos del Mejor Icfes del País y durante años el plantel ha sido catalogado como el Mejor Colegio Técnico de Colombia. De manera precisa, el año pasado, se le hizo un reconocimiento al liderazgo y a la excelencia educativa a Johan Eduardo Flórez Quintero, recién egresado de bachiller en el Salesiano Eloy Valenzuela de Bucaramanga, quien tras los exámenes de las Pruebas Saber 11, se convirtió en el mejor estudiante de todos los colegios, oficiales y privados, de Bucaramanga.

En 2012, bajo la batuta del artista José Alejandro Escobar, se creó la Banda Sinfónica. Bajo la dirección del licenciado Wilmar Adrián Giraldo Fonseca, se fortaleció el programa y se lograron considerables avances musicales en esta formación. De hecho, obtuvieron figuraciones en los foros artístico culturales de todo el país y dos de ellos, Sebastián Nova y Gerson Toloza, hicieron parte de la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia.
En 2017, la propuesta de enseñanza del inglés del Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela, obtuvo el primer lugar en el país. Y hace cuatro años, en 2020, el estudiante Andrés Fernando Fuentes Celis, en ese entonces de 15 años de edad y estudiante de décimo grado del Instituto Tecnológico Salesiano ‘Eloy Valenzuela’, ganó el primer puesto del ‘Iron Kids 2020′. Este es un concurso internacional que resalta la creatividad electrónica para reciclar materiales de desecho.
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En 2021,el Colegio Salesiano, en su sede principal y la sede B, fuer la institución oficial certificada por la Administración Municipal para dar inicio al proceso de transición gradual, progresivo y seguro por alternancia, tras la pandemia que afectó a Santander, a Colombia y a todo el planeta. Luego de tres revisiones, el grupo de profesionales de las secretarías de Educación y Medio Ambiente de la ciudad le dieron el visto bueno a sus instalaciones y especialmente a los protocolos de bioseguridad que se implementaron para recibir a sus alumnos y personal docente.

Y bajo la dirección del docente Joaquín Ardila, el Salesiano ha representado a Colombia en más de seis mundiales de robótica, en diferentes partes del mundo.

Con más de 25.000 egresados de la ahora Institución Educativa Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela, contados desde la primera promoción de expertos en 1957 y de Bachilleres en 1961, la presencia educativa fulgura hoy formando técnicos industriales en sus cinco especialidades: Mecánica Industrial, Electricidad y Electrónica, Diseño Industrial, Sistemas y Música.

La vida de la Comunidad Parroquial resalta por su interacción a través del Oratorio Festivo que año a año forma cerca de 250 jóvenes para los Sacramentos de la Eucaristía y la Confirmación. Del mismo modo la Casa de Encuentros Nueva Bosconia¸ ubicada desde 1981 en el municipio de Floridablanca, sirve de centro de encuentros y retiros de carácter formativo y espiritual, que complementan todo el espectro educativo ofertado por la Presencia en sus diversos frentes.


















