Una interesante reflexión sobre la formación en programas virtuales se realizó recientemente en las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS.

La educación virtual se ha consolidado como una herramienta clave en la actualidad, permitiendo a estudiantes y profesionales acceder a una formación flexible y adaptada a sus necesidades. Incluso, ese tema tomó gran relevancia tras la pandemia que, de manera literal, lanzó a muchas instituciones a acceder a este tipo de formación.
Eso lo había entendido muy bien las UTS, desde mucho antes de la pandemia. No en vano, este centro de educación superior, a través de plataformas en línea, ya venía ofreciendo sus programas que desde hace muchos años son recibidos desde cualquier lugar del mundo, lo que rompe las barreras geográficas y temporales.

Lo anterior sin contar que esta modalidad educativa promueve la autonomía del estudiante, fomentando el desarrollo de habilidades como la gestión del tiempo y la autoaprendizaje, esenciales en el entorno laboral moderno.
La educación virtual también tiene un impacto positivo en el medio ambiente, ya que reduce la necesidad de transporte y el uso de materiales impresos. Al disminuir la movilidad física, se reducen las emisiones de carbono, contribuyendo así a una menor huella ecológica. De esta manera, la tecnología no solo amplía las oportunidades de aprendizaje, sino que también ayuda a construir un futuro más sostenible.

De manera precisa, en un espacio para fortalecer la relación con el sector productivo, las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS, por medio de UTS Virtual, realizaron un encuentro presencial que reunió a 18 empresarios locales.
El objetivo de este certamen fue dialogar sobre las dinámicas actuales de las disciplinas en las que se forman los profesionales a través de los programas virtuales de la institución. Los empresarios compartieron sus reflexiones y percepciones sobre el desempeño, las habilidades y el perfil de los egresados formados en esta modalidad. (Lea además: UTS abre el camino para todos)
El certamen contó con dos charlas principales a cargo de destacadas académicas: Rocío Huerta Cuervo, del Instituto Politécnico Nacional de Ciudad de México, y Alba Patricia Guzmán Duque, de las UTS. Ambas exposiciones abordaron temas claves sobre la educación virtual y la pertinencia de los profesionales en el sector productivo.
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Estos entornos contribuyen a reforzar los vínculos entre la academia y el sector empresarial, avanzando hacia una formación de profesionales competitivos y relevantes para el desarrollo económico, tanto a nivel regional como nacional.

















