Las autoridades le ‘pusieron mano’ al parque Giordano Bruno, ubicado en la Avenida González Valencia con calle 48 de Bucaramanga.
Por varios años, esta zona verde de la ciudad se encontraba en total orfandad. Sus muros estaban llenos de grafitis, su gimnasio y juegos infantiles corroídos por el óxido y el pasto había crecido de forma descontrolada. Asimismo, comunidad del sector reportó que las bancas del parque estaban siendo usadas como dormitorios de habitantes de calle y sitios de consumo para delincuentes. Lea también: Luego de 30 años, arreglaron vías en este sector de Floridablanca
Ayer, infractores del Código de Convivencia, Policías, funcionarios de la Alcaldía de Bucaramanga y guardaparques se unieron para recuperar este espacio.
De acuerdo con el director de la estrategia Gerencia de Ciudad de Bucaramanga, Deimer Mosquera, “adelantamos una jornada de limpieza, de pintura y mantenimiento de los juegos y el gimnasio. También retiramos escombros, basuras y borramos los grafitis de los muros”. Le puede interesar: ¡Cuidado! Millonarias multas por no recoger el excremento de mascotas en Bucaramanga
Mosquera indicó que “la idea del alcalde Jaime Andrés Beltrán es recuperar estos espacios para la familia, pero también el llamado a la comunidad es a apropiarse de los espacios”.
Con esta actividad, infractores resarcieron sus faltas. A cada uno de ellos les entregaron elementos como espátulas, rodillos, escobas, brochas y baldes de pintura, con los que se dedicaron a dejar ‘como nueva’ la infraestructura.
En tal sentido, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, explicó que la orden es clara: quien daña, paga. “Si vandalizan un parque, lo tienen que salir a arreglar; si rayan un muro, lo tienen que volver a dejar bonito”. Vea además: ¿Cuántos vehículos ‘foráneos’ trasladaron sus placas a Bucaramanga para evitar pico y placa?
Así como este parque, infractores del Código de Convivencia también recuperaron el Puente de Provenza.
















