Bucaramanga
Miércoles 21 de mayo de 2025 - 02:05 PM

Defensor de la Comunidad: ¡No para el ‘viacrucis’ en las calles del Centro!

Los comerciantes formales están preocupados por la reducción de sus ventas, tras los demorados trabajos de remodelación de vías y andenes.

Traumáticos, así han resultado los arreglos que se adelantan en la carrera 12 con calle 42, de Bucaramanga. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Traumáticos, así han resultado los arreglos que se adelantan en la carrera 12 con calle 42, de Bucaramanga. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Compartir

Los comerciantes que tienen sus locales entre las carreras 12 y 14, desde la calle 45 hasta la 37, sobreviven en medio de unas obras de remodelación urbana que no parecen tener fin.

Las promesas iniciales -mejor movilidad, más zonas peatonales, reactivación económica- hoy suenan lejanas, después de tres años y medio de trabajos intermitentes, maquinaria varada y un paisaje que se asemeja más al de una ciudad en ruinas.

Las obras de remodelación de las calles del Centro de Bucaramanga son 'eternas'. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Las obras de remodelación de las calles del Centro de Bucaramanga son 'eternas'. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

En una carta enviada a la sección del Defensor de la Comunidad, de Vanguardia, los comerciantes exigen a la Alcaldía de Bucaramanga celeridad en la ejecución de las obras.

“Cada vez que anuncian una nueva fase, me persigno”, comenta Jorge Rueda, propietario de un negocio en la carrera 13. “Con esta nueva etapa, lo único que vemos es más polvo, más escombros y menos clientes. Uno entiende que las obras son necesarias, pero esto ya es una tortura”, añade, señalando con el pulgar una calle clausurada desde hace dos meses.

¿Cuál es el plazo de culminación de estas obras? (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
¿Cuál es el plazo de culminación de estas obras? (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

El malestar no es nuevo, pero se agudiza con cada día de lluvia. Los recientes aguaceros han convertido las zonas intervenidas en verdaderas trampas de lodo, afectando no solo la movilidad, sino también el ánimo de quienes intentan resistir.

“No hay por dónde pasar, la gente se resbala y se ensucia. Así se han espantado nuestros clientes. ¿Quién va a entrar a comprar así?”, reclama Claudia Díaz, otra de las comerciantes afectadas.

A pesar de las constantes quejas, los dueños de negocios no reciben respuestas claras. Las vallas informativas prometen fechas que ya pasaron, y las cuadrillas trabajan a ritmos irregulares.

Lo que al principio fue una expectativa de renovación, hoy es una mezcla de incertidumbre y desgaste económico.

Publicidad

Según cifras del gremio, en este corredor comercial se han cerrado 15 negocios desde que se iniciaron las obras.

“Hay días en los que no vendemos nada”, dice Renato Moreno, quien administra una miscelánea por estos lados: “Antes, con solo abrir, uno sabía que algo entraba. Hoy hay que encender velas para que no llueva y para que algún cliente se anime a brincar el barro”.

¡Los peatones también han padecido las demoras de estas obras! (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
¡Los peatones también han padecido las demoras de estas obras! (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Lo que más pesa es la sensación de abandono. La falta de comunicación por parte de las autoridades ha erosionado la confianza del sector comercial, que teme que, con esta nueva fase, la situación empeore.

“Estamos perdiendo no solo plata, sino también el nombre. La gente se está acostumbrando a no venir por aquí”, lamenta doña Marta.

Mientras tanto, el lodo sigue secándose bajo el sol de la tarde, solo para volver a empantanarse con la próxima lluvia.

En el Centro de Bucaramanga, cada jornada es una lucha entre la esperanza y la frustración. Porque, después de tres años y medio, lo único que avanza con certeza es el anuncio de quiebra.

Consulte esta columna de servicio comunitario.
Consulte esta columna de servicio comunitario.

Nota de la Redacción: Si tiene inquietudes de la ciudad o necesita solucionar problemas que afecten al barrio o a la comuna en donde usted vive, denúncielos a través de la columna del‘Defensor de la Comunidad’, de este diario, por intermedio del siguiente correo electrónico: eardila@vanguardia.com

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad