Bucaramanga
Sábado 26 de julio de 2025 - 06:38 PM

Policía militar patrullará por Bucaramanga: así reforzarán la seguridad urbana

Todo hace parte del acuerdo de aumento de pie de fuerza que el Ministro de Defensa se comprometió con Bucaramanga y el área metropolitana, tras su visita a la ciudad en junio pasado.

Presentación oficial de los integrantes de la Policía Militar, quienes garantizarán la seguridad urbana. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Presentación oficial de los integrantes de la Policía Militar, quienes garantizarán la seguridad urbana. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Compartir

Con el objetivo de fortalecer la seguridad y frenar la expansión de estructuras delictivas, uniformados de la Policía Militar comenzaron operaciones estratégicas en las calles de la capital santandereana.

Se trata de dos pelotones asignados al Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate N.º 5 “Mercedes Ábrego”, de la Quinta Brigada del Ejército Nacional. Ellos están conformados por un oficial, seis suboficiales y 70 soldados profesionales y regulares.

Ya se inició el trabajo con 36 soldados regulares, y en octubre próximo llegarán los faltantes.

Le puede interesar: ¡Así vamos en seguridad!

Fueron designados para apoyar labores de patrullaje en distintos puntos de la ciudad, enfocados en la intervención de ‘ollas’ del microtráfico, operativos migratorios y allanamientos.

El despliegue y la acción de vigilancia se llevarán a cabo, de manera específica, en cuatro comunas clave: Norte, Nororiente, Morrorrico y Centro. Estas son, precisamente, las zonas de Bucaramanga donde se registran más hechos delictivos y donde, por ende, se concentra el accionar de los hampones.

Este despliegue hace parte de un convenio firmado entre la Alcaldía y el Ejército Nacional, que busca anticiparse a las dinámicas del crimen organizado que han afectado a otras ciudades del país.

Policía Militar refuerza la seguridad en las calles de Bucaramanga. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Policía Militar refuerza la seguridad en las calles de Bucaramanga. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

La labor de estos efectivos irá más allá del patrullaje convencional. Estarán habilitados para realizar controles de seguridad, requisas, verificación de antecedentes y acompañar operativos junto a unidades especializadas como el CTI, el Gaula y la Policía Nacional.

Publicidad

Según el alcalde Jaime Andrés Beltrán Martínez, esta intervención busca cortar de raíz la instalación de redes criminales que, en los últimos meses, han intentado afianzarse en la ciudad.

“El riesgo no es menor. Estamos viendo cómo estructuras del Magdalena Medio están migrando hacia Bucaramanga. Solo en lo corrido del año, el 80 % de los capturados por delitos graves son oriundos de esa región”, advirtió.

Se trata, principalmente, de jóvenes entre 18 y 22 años, entrenados en delitos como sicariato y hurto calificado, que buscan reorganizar o expandir su operación en el área metropolitana.

Tras un acto oficial celebrado recientemente en la Alcaldía de Bucaramanga, se presentó la nueva estrategia para combatir las estructuras delictivas. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Tras un acto oficial celebrado recientemente en la Alcaldía de Bucaramanga, se presentó la nueva estrategia para combatir las estructuras delictivas. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Además del crecimiento de estas bandas, las autoridades han identificado que rutas veredales y caminos clandestinos están siendo utilizados como corredores para el tráfico de estupefacientes desde el Pacífico hasta la frontera con Venezuela, posicionando a Bucaramanga como un nodo logístico para el narcotráfico.

El mandatario local también manifestó su preocupación por lo que considera señales contradictorias del Estado, en referencia a la participación pública de personas con antecedentes criminales: “No podemos premiar a quienes han atentado contra la tranquilidad de los ciudadanos. Eso sería una traición a las víctimas y a la labor de la Fuerza Pública”, enfatizó.

Los soldados custodian ya los barrios de cuatro comunas de Bucaramanga. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Los soldados custodian ya los barrios de cuatro comunas de Bucaramanga. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Uno de los casos que más alarma genera es el de alias ‘Pichi’, un reconocido delincuente que, tras recuperar su libertad, estaría en capacidad de reactivar redes ilegales en el departamento.

El mensaje es claro: Bucaramanga no será terreno fértil para el crimen. La estrategia de seguridad impulsada por la Alcaldía busca anticiparse a las amenazas y preservar la paz ciudadana con acciones concretas.

Publicidad

Otro punto de vista

Varios soldados regulares ya están custodiando cuatro comunas de la ciudad. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Varios soldados regulares ya están custodiando cuatro comunas de la ciudad. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Según Julio César Acelas, experto en temas de seguridad urbana, “para mitigar el delito se requieren acciones más integrales. Hay que valorar la gestión y la búsqueda permanente de alternativas del alcalde Beltrán Martínez para disminuir la inseguridad y generar tranquilidad a la ciudadanía. Esa intención de cumplir las demandas ciudadanas es muy valiosa”.

“La dificultad está en que la militarización de ciertas zonas, si es temporal, no produce efectos sostenidos. Puede mejorar la percepción negativa de seguridad y generar algunas capturas, si acaso, pero también podría exponer a muchas comunidades que conviven con los delincuentes en sectores donde la Policía ha tenido poca presencia”, añadió.

“La presencia policial debe estar acompañada de estrategias integrales de prevención, que incluyan e involucren a los miles de jóvenes que el microtráfico y la delincuencia atraen con mayores incentivos. Esa es una misión que desborda el alcance de la Policía Militar”, precisó.

“La ciudad carece de una estrategia efectiva de prevención y contención del microtráfico, el cual se ha convertido en una fuente de ingresos para muchas familias y jóvenes. Para alejarlos de ese mundo que ya los atrapó, es necesario ofrecerles más y mejores oportunidades. Un joven, por ejemplo, que no es consumidor y que en un fin de semana con puente trabaja como distribuidor en su moto -propia o alquilada- puede llegar a reunir fácilmente $ 800.000, un ingreso muy alto en comparación con sus necesidades y las de su familia. El microtráfico se ha transformado en un generador de ingresos para personas sin empleo ni oportunidades”, recalcó.

Publicidad

“A veces queda la sensación de que existe un sesgo militarista en la gestión pública, que poco ayuda a resolver los problemas de fondo: mucho garrote y poca zanahoria. El Ministerio del Interior está intentando establecer diálogos con bandas criminales en Bucaramanga, adelantando gestiones y buscando puentes. Esa podría ser una vía para reducir los índices delictivos, aunque aún enfrenta varias dificultades, entre ellas, el hecho de que el gobierno está de salida”, puntualizó Acelas.

 

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad