La iniciativa de diversos sectores sociales busca que la identidad de Bucaramanga se desarrolle bajo la base de los colores del equipo leopardo y se expanda en cada rincón del territorio.
¿Le parece impensable soñar con una ciudad en la que, pese a las diferencias sociales, ciudadanos de pensamientos opuestos, estratos sociales dispares y población excluida se unan para poner bonita a Bucaramanga?
Precisamente, esta utopía se está materializando en varios puntos de la ciudad. Habitantes de calle, integrantes de la barra Fortaleza Leoparda, niños, familias, empresarios, fundaciones y hasta concejales aportan su pincelada para que Bucaramanga se vista de auriverde. Lea también: De vivir en las calles de Bucaramanga a cuidarlas y embellecerlas
“El proyecto nació desde el ‘corazón’ de la barra del Atlético Bucaramanga, de la Fortaleza Leoparda. Ellos me llamaron a decirme que querían pintar de amarillo y verde las canchas de la ciudad, poniendo los colores que representan al equipo”, manifestó Víctor González, director de la Fundación Mica.
González Camacho dijo que, tras la primera estrella del Bucaramanga, se desató un amor por la ciudad y las personas quieren ver los colores del equipo en sus barrios. “Empezamos en el barrio Betania, después nos trasladamos al barrio Alfonso López y estamos actualmente pintando la cancha del barrio La Joya”, indicó.
Durante el desarrollo de esta iniciativa surgió un interrogante: ¿por qué los alrededores del estadio Américo Montanini, casa del ‘leopardo’, no estaban pintados con los colores amarillo y verde?
“Fue así como, en compañía de los muchachos de la barra, nuestros amigos habitantes de calle, empresarios y habitantes del sector, comenzamos a darle color a los muros. Empezamos a pintar las mallas, los andenes, los separadores, los postes de la calle 14. También aseamos estos espacios y hasta pensamos en sembrar árboles y plantas en donde haga falta”, expresó el director de la Fundación Mica.
Para financiar el embellecimiento de esta zona se conjugaron dos grandes ideas. La primera fue la de buscar aportes de los empresarios. Una empresa de pinturas de la ciudad se unió y donó la pintura para el proyecto. Le puede interesar: Habilitaron ‘casa transitoria’ para habitantes de calle en Bucaramanga
Por otra parte, desde la Fundación Mica se ideó conseguir recursos a través de la venta de adhesivos con figuras representativas de Atlético Bucaramanga. La iniciativa fue tan buena que, con los recursos recaudados, se expande el colorido programa a más barrios de la ciudad.
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Cerca de un mes completa este incansable trabajo que, además, incluirá a artistas expertos en aerografía.
La unión ‘pinta’ los barrios

Desde el Concejo de Bucaramanga, la cabildante Daniela Torres asumió las banderas de la iniciativa y la está replicando en barrios de la ciudad.
“En Villas de Girardot estamos haciendo nuestro primer mural. Llevamos cerca de tres semanas de trabajo y lo estamos haciendo con la comunidad, los niños, los líderes, habitantes de calle y un colectivo de cerca de 15 mujeres muralistas”, señaló la concejala.
Torres destacó que “queremos expandir el sentido de pertenencia y orgullo santandereano a través de expresiones artísticas como el muralismo y el grafiti. Con esta labor incentivamos el arte, integramos a la comunidad, fortalecemos el enfoque de género y le quitamos el estigma de vandalismo a estas expresiones urbanas”.

Entre otros, el mural del barrio Villas de Girardot tiene elementos de coloridas viviendas, una familia unida, los colores de la bandera leoparda, canastas de gaseosa Hipinto en las que juegan los niños y un contundente mensaje que reza: ‘Jesús nos trajo hasta aquí’. Vea además: Un ‘parche’ de habitantes de calle de Bucaramanga limpia la ciudad
Uno de los plus de la iniciativa tiene que ver con que los murales que se están pintando llevarán los nombres de cada uno de los barrios para que propios y visitantes se enteren de dónde están y sean parte de la identidad de estos territorios.
















