Además de la comunidad, la Defensoría del Pueblo y la justicia también alertan sobre el alto riesgo que existe debido a la inestabilidad de este talud, en San Antonio de Carrizal, Girón. Reclaman prontas intervenciones de la Alcaldía.

“Hay rocas de gran tamaño que pueden desprenderse en cualquier momento y generar una tragedia. En esta calle ya han ocurrido incidentes, afortunadamente no han dejado lesionados ni daños. Pero las autoridades han tenido que venir a retirar las piedras que han quedado bloqueando la vía y los andenes”.
Estas palabras reflejan la preocupación que embarga a Luis Eduardo Carreño Ramírez, uno de los ciudadanos que se declara bajo amenaza debido a la inestabilidad que se alerta en uno de los taludes del barrio San Antonio de Carrizal Etapa 6, en el municipio de Girón.
Sobre la carrera 22 con con Diagonal 54, en dicho vecindario se halla una ladera afectada por problemas asociados a la erosión. En esta porción de terreno, en la que se evidencia un pronunciado grado de inclinación existen rocas enormes y que a simple vista se ven en riesgo de caer. Lea también: Las amenazas de las escarpas de Bucaramanga

La inestabilidad de este talud, que se extiende por más de 100 metros a lo largo de la carrera 22, sumada a la cantidad de piedras existentes en la zona, generan condiciones de alto riesgo tanto para peatones como para conductores, e incluso en viviendas cercanas.
El riesgo es tal que tanto la Defensoría del Pueblo Regional Santander como la justicia han señalado las amenazas a las que está expuesta la comunidad. Inicialmente un juzgado decretó medidas cautelares para atender esta situación, y en la actualidad se está a la espera de una decisión judicial de fondo en el marco de una acción popular. Le sugerimos: Alto riesgo en 20 zonas de Bucaramanga: Consejo de Estado exige acciones a la Alcaldía
Aunque la Alcaldía resalta que ha intervenido esta zona de Girón, los afectados sienten que las autoridades no han tomado suficientes acciones de prevención y mitigación del riesgo. Solicitan remoción de material e instalación de avisos de peligro nuevos.

“Desde 2019 alertamos los riesgos en este talud de Girón”
En pasadas ediciones tanto de Vanguardia como de Q’hubo Bucaramanga se registraron incidentes previos en este mismo talud inestable de San Antonio de Carrizal Etapa 6. En octubre de 2024, en días de intensas precipitaciones, se registró un deslizamiento con más de una decena de rocas desprendidas. El encerramiento y un par de árboles de este terreno también terminaron en el suelo. Por fortuna no pasó ‘a mayores’.
“Cuando construyeron la vía, realizaron el corte del talud pero sin obras de mitigación. Desde entonces los problemas de erosión aumentaron. Esta vía es muy transitada y también tenemos viviendas cerca de ellas. Además de todos los peatones y conductores. Desde 2019 estamos acudiendo a las autoridades, entes de control y justicia, en busca de soluciones”, manifestó Carreño Ramírez.
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En el caso judicial que se adelanta, el Juzgado Séptimo Administrativo Oral de Bucaramanga también tuvo en cuenta conceptos técnicos y alertas emitidas por parte de la Corporación Para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb.
En sus análisis, la autoridad ambiental incluso se refiere a los riesgos que existen por “desprendimientos de bloques de rocas”. Igualmente, señala que en la parte superior de este talud se construyó una urbanización, que también incide en los procesos erosivos a raíz de aguas de escorrentía.

“Solicitamos más acciones por parte de la Alcaldía de Girón”
Mientras se toma una decisión de fondo, a mediados de septiembre pasado el Juzgado Séptimo ordenó medida cautelares en este caso y le exigió a la Alcaldía de Girón la implementación de acciones inmediatas para mitigar los riesgos.
“El Municipio debía hacer un barrido y remover todo el material en riesgo de desprenderse, peró hasta la fecha aún observamos rocas muy grandes y que se pueden venir abajo con un movimiento telúrico o durante las lluvias”, alertó el ciudadano demandante.
En la visita realizada por Vanguardia se observaron rocas del tamaño de un carro compacto sobre este talud, y en aparente riesgo de caer.
Otra de las medidas que solicita la comunidad es la renovación de las señales de peligro que se instalaron en la zona, luego de los requerimientos realizados por la justicia. Los carteles con el mensaje “cuidado, riesgo de caída de rocas” ya se encuentran desgastados e ilegibles.
En noviembre pasado, la justicia también inició un trámite incidental contra funcionarios de la Alcaldía de Girón, por no entregar de forma oportuna la información solicitada por parte del juez que lleva el caso.
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“La Alcaldía ha cumplido ‘a medias’ esta medida cautelar. Vamos a ver qué resuelve de fondo el juzgado, esperamos que se ordenen las obras de mitigación que se deben ejecutar en esta situación”, agregó este líder cívico.
El pasado 10 de febrero, el Juzgado Séptimo Administrativo Oral de Bucaramanga se pronunció nuevamente y precisó cuáles son las dos pretensiones de esta demanda:
- Que se declare que el Municipio de Girón vulnera los derechos colectivos al fácil acceso a la protección de la integridad del espacio público, y a la prevención de desastres previsibles técnicamente.
- Que se ordene al Municipio de Girón la intervención inmediata del talud, implementando las medidas necesarias y la construcción de las obras necesarias para su estabilización.
Vanguardia trató de obtener un pronunciamiento oficial por parte de la Alcaldía de Girón. Sin embargo, hasta el cierre de la presente edición no hubo respuestas oficiales. Desde la Oficina de Comunicaciones del Municipio se anunciaron declaraciones en el transcurso de la presente semana.
















