El próximo 5 de marzo se cumplirá la elección de la Mujer Cafam de Colombia y nuestro Departamento estará representado por Omaira Nelly Buitrago Bohórquez, directora de la Fundación Mujer y Hogar y líder de la Organización Neurotrauma. Este es su perfil.
Omaira Nelly Buitrago Bohórquez no solo simboliza el liderazgo; ella también representa la certeza de que el amor, cuando se convierte en acción, tiene el poder de cambiar destinos.
Durante más de 25 años, ha elegido caminar al lado de quienes más lo necesitan, no desde la distancia, sino desde la cercanía humana, desde la escucha y desde el compromiso genuino con la dignidad de cada persona.
Omaira Nelly representará con orgullo a Santander en la próxima elección del Premio Nacional Mujer Cafam, en ceremonia que se cumplirá el próximo 5 de marzo. Se tratará de un reconocimiento que honra a quienes han dedicado su vida a transformar la sociedad desde el amor y el servicio.
Perfil

Administradora de empresas, especialista en Administración y Docencia Universitaria, y con más de tres décadas de experiencia profesional, Omaira Nelly ha dejado huella en el ámbito académico como directora administrativa y financiera de la Universidad de Santander. Desde allí, ha contribuido al crecimiento y posicionamiento de la institución como una de las más reconocidas del oriente colombiano, convencida de que la educación es una de las herramientas más poderosas para transformar vidas.

Pero su vocación más profunda encontró camino en lo social. Junto a su familia, fundó la Fundación Mujer y Hogar, una organización que nació del deseo sincero de acompañar a mujeres cabeza de hogar, víctimas de violencia intrafamiliar y en condiciones de vulnerabilidad.
Desde el año 2000, este proyecto ha sido mucho más que una fundación: se ha convertido en un refugio, en una oportunidad y, sobre todo, en un nuevo comienzo para miles de personas.
Más de 7.000 familias han encontrado en su trabajo una mano tendida cuando todo parecía perdido. Cada año, más de 2.000 mujeres, niños y familias reciben apoyo, educación, orientación y oportunidades reales para reconstruir sus vidas.
Para Omaira Nelly, la transformación social no comienza con grandes discursos, sino con una convicción profunda: “cada familia tiene el poder de cambiar su propia realidad”.
Publicidad
Su compromiso también ha llegado a territorios donde la esperanza suele ser esquiva. En comunidades indígenas de La Guajira, ha acompañado procesos que fortalecen la autonomía, la educación y el bienestar de familias que enfrentan condiciones extremas. Allí, su presencia no ha sido la de una visitante más, sino la de una aliada, una mujer que cree en el potencial de cada ser humano.

En Bucaramanga, su amor por la vida tomó forma en otro sueño: la creación del Neurotrauma Center, un lugar de neurorehabilitación integral que brinda atención a pacientes con lesiones cerebrales, muchos de ellos jóvenes víctimas de accidentes. Lo que comenzó como una iniciativa familiar, hoy es un lugar donde la ciencia y la solidaridad se encuentran para devolver esperanza a quienes enfrentan los momentos más difíciles.
(Lea además: Más datos de la labor social de Omaira Nelly Buitrago)
Allí llegan padres con el corazón en vilo, buscando una oportunidad para sus hijos. Y allí encuentran no solo equipos y especialistas, sino humanidad. Bajo su liderazgo, el centro también impulsa la investigación clínica, fortaleciendo los procesos de rehabilitación y ampliando las posibilidades de recuperación para pacientes de escasos recursos económicos, muchos de los cuales reciben atención sin costo.
Su trabajo ha sido reconocido dentro y fuera del país. En 2011 recibió el premio internacional Mujer Impacto, otorgado en la Universidad de La Florida por Penta Group Inc., como reconocimiento a su liderazgo social. Más recientemente, fue distinguida como Mujer Cajasan Santander 2025–2026, un homenaje que honra la profunda huella que ha dejado en su región.
Quienes han trabajado a su lado coinciden en que Omaira Nelly no busca reconocimiento. Su mayor recompensa está en ver a una mujer recuperar la confianza, a una familia volver a creer en el futuro, a un niño encontrar nuevas oportunidades. Su liderazgo nace de una convicción íntima: servir es un acto de amor.
Su fe también ha sido una guía silenciosa en su camino. Devota de la Virgen de Medjugorje, encuentra en la espiritualidad la fortaleza para continuar incluso en los momentos más difíciles. Esa fe se traduce en una actitud serena, en una esperanza firme, en una confianza profunda en el valor de cada vida.
Hoy, al ser candidata por Santander al Premio Nacional Mujer Cafam 2026, su historia representa mucho más que una postulación. Representa a todas las mujeres que han decidido levantarse, a todas las familias que han encontrado una segunda oportunidad, y a una sociedad que se construye desde la solidaridad. Porque cuando una mujer decide servir con amor, como lo ha hecho Omaira Nelly Buitrago Bohórquez, no solo cambia una vida: transforma generaciones enteras.















