Los bumangueses están entre el encanto de vivir bien y al angustia por el creciente costo de los arriendos.

¿No tiene casa propia y se ve obligado a vivir como arrendatario? Con seguridad este tema le va a interesar. Un profesor y experto inmobiliario y docente de la Universidad de Santander, UDES, Humberto Márquez Pinilla investigó por qué los arriendo están por las nubes. b
Él, en su argumentación, recordó que de acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, la capital santandereana cerró 2025 con una inflación anual de 5,78 %, superando por segundo año consecutivo el promedio nacional.

Según él, “entre los factores que más influyeron en este resultado se encuentran los alimentos consumidos fuera del hogar, pero el mayor impacto provino del aumento en los costos de la vivienda, particularmente en los cánones de arrendamiento”.

El informe revela que, al sumar el arriendo efectivo y el arriendo imputado, este rubro aportó 1,4 puntos porcentuales al Índice de Precios al Consumidor (IPC). El arriendo efectivo contribuyó con 0,65 puntos, reflejando los aumentos reales que enfrentan los inquilinos, mientras que el arriendo imputado aportó 0,75 puntos, evidenciando que incluso los propietarios se ven afectados por el encarecimiento general del mercado inmobiliario.
Márquez Pinilla explicó que una de las principales causas es la baja disponibilidad de inmuebles: “Esta tendencia puede obedecer a la falta de viviendas disponibles y a que cada vez más personas prefieren arrendar en lugar de comprar”, señaló el académico, quien destacó que el comportamiento del mercado responde directamente a la oferta y la demanda.

Otro factor que podría estar incidiendo es el uso creciente de plataformas como Airbnb, que permiten a los propietarios obtener mayores ingresos mediante alquileres de corta duración.
Según el experto, esta modalidad puede resultar más rentable que un contrato tradicional, reduciendo la oferta de viviendas disponibles para arrendamientos permanentes y presionando al alza los precios.
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Costos de administración
A este panorama se suma el aumento en los costos de administración, especialmente en conjuntos residenciales con vigilancia privada. Márquez Pinilla explicó que estas tarifas pueden superar los 300 mil pesos mensuales, debido principalmente al pago de personal de seguridad. Aunque este valor no hace parte del canon de arrendamiento medido oficialmente, representa un gasto adicional significativo para los arrendatarios, que deben asumirlo como parte del costo total de habitar una vivienda.

Para muchos ciudadanos, este incremento ya es una realidad difícil de ignorar. Carlos Méndez, empleado del sector comercial y residente en el barrio Cabecera, aseguró que su situación ha cambiado en los últimos años. “Hace tres años pagaba 850 mil pesos de arriendo, hoy pago 1 millón 200 mil por un apartamento similar. Mi salario no ha subido al mismo ritmo, y cada vez es más difícil cubrir todos los gastos”, afirmó. Como él, numerosos bumangueses sienten que el acceso a la vivienda en arriendo se ha vuelto más exigente para sus ingresos.
No obstante, el experto de la UDES recordó que existen límites legales que protegen a los arrendatarios, pues el incremento anual del canon no puede superar el IPC nacional, indicador que es vigilado por entidades como el Banco de la República.
Aun así, el aumento en la demanda, la reducción de la oferta y las nuevas dinámicas del mercado inmobiliario continúan transformando el panorama. Bucaramanga sigue siendo una ciudad atractiva para vivir, pero el costo de hacerlo es, sin duda, cada vez más alto.

















