Una investigación experimental que combina química, bioquímica e inteligencia artificial para identificar péptidos con potencia antitumoral es liderada por una egresada de la UIS, que trabaja en la UNAB.

¿Podría la inteligencia artificial ayudar a encontrar moléculas capaces de atacar células tumorales entre miles de posibilidades?
Esta es la pregunta científica que orienta la investigación de la doctora Deisy Yuley Rodríguez Sarmiento, quien utiliza la inteligencia artificial para identificar moléculas de interés que posteriormente son investigadas en su laboratorio.
Como parte inicial de su investigación y trabajo con IA, logró identificar diez moléculas, de las cuales dos redujeron en un 98 % la viabilidad de las células de cáncer de cuello uterino.
El resultado hace parte de la investigación que esta química, egresada de la Universidad Industrial de Santander (UIS), desarrolla actualmente como trabajo científico en la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB).
Según explica la científica, la investigación abarca las áreas de química, bioquímica, farmacología e inteligencia artificial, con el fin de explorar variaciones de un componente peptídico que tiene injerencia en el campo de la oncología.
La IA como filtro para miles de posibilidades
Aquí es donde entra la inteligencia artificial. De acuerdo con Rodríguez, el uso que se le da a esta tecnología en la investigación es el de un filtro de selección que permite abarcar un mayor número de muestras.
A partir de los parámetros que ella define, la IA permite identificar y clasificar miles de muestras, así como seleccionar las más prometedoras de acuerdo con la pregunta científica.
Publicidad
Esto no quiere decir que la inteligencia artificial sustituya al investigador. Por el contrario, requiere que los profesionales definan adecuadamente las condiciones de análisis y funciona como una herramienta para optimizar el proceso de investigación.
“La inteligencia artificial obedece al código que explícitamente yo le doy, debemos ponerle límites, ¿y quiénes? Nosotros como seres humanos”, precisa la química.
En este proceso se obtuvo uno de los resultados más relevantes de la investigación: dos de los péptidos seleccionados mostraron un resultado positivo en la reducción de la viabilidad de las células malignas de cuello uterino, con una disminución del 98 %, según cuenta la investigadora.
Estos resultados se obtuvieron a través de lo que Rodríguez denomina ensayos cuantitativos, realizados durante 48 horas.
Cabe resaltar que estos datos corresponden exclusivamente a pruebas experimentales realizadas sobre células en condiciones controladas de laboratorio.
Esto no significa que se haya comprobado la eficacia de las moléculas para tratar el cáncer ni que produzcan el mismo resultado en pacientes.
Publicidad
No equivale a un tratamiento o pruebas clínicas aún
Aunque se trata de resultados favorables, desde la investigación aseguran que la reducción del 98 % en la viabilidad de las células malignas corresponde únicamente a estudios en una etapa preliminar. Por lo tanto, aún existe un largo camino por recorrer antes de que estos hallazgos puedan constituirse en un tratamiento efectivo o una alternativa prometedora contra el cáncer.
La investigadora recordó que el desarrollo de un tratamiento o medicamento requiere múltiples fases de investigación antes de considerarse una posibilidad terapéutica. Además, puede implicar estudios preclínicos, incluidos ensayos en animales, y posteriormente investigaciones clínicas y pruebas en seres humanos, de acuerdo con los requisitos científicos y regulatorios.
Uso responsable de la IA
La egresada de la UIS precisó que uno de los retos a los que se enfrentan los profesionales con el uso de la inteligencia artificial es desarrollar una utilización crítica y responsable de esta tecnología.
“No hay que tenerles miedo, sino aprender a utilizarlas como complementos que potencien el pensamiento crítico y la curiosidad”, afirmó.
Publicidad
Para ella, las tecnologías permiten potenciar el conocimiento, pero no reemplazan el pensamiento crítico.
En el caso de su investigación, aunque la inteligencia artificial le permite procesar la información con mayor rapidez, los criterios de búsqueda, el análisis de los resultados y la validación experimental hacen parte del trabajo previo que debe realizar el equipo humano.

















