Inspiradas en El cuento de la criada, colectivas feministas entregaron un manifiesto a la Corte Constitucional en su primera sesión en Bucaramanga.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Mientras la Corte Constitucional sesiona por primera vez en Bucaramanga, organizaciones feministas del departamento se manifestaron en el Palacio de Justicia y alertaron sobre el debilitamiento de las políticas de protección para mujeres y niñas.
Organizaciones, colectivas, defensoras y lideresas feministas de Santander se manifestaron este miércoles en el Palacio de Justicia de Bucaramanga con un performance inspirado en El cuento de la criada, la novela de Margaret Atwood, y entregaron a los magistrados de la Corte Constitucional el Manifiesto de las mujeres santandereanas por el respeto a su lucha histórica por la igualdad.
La movilización coincidió con una fecha inédita para la ciudad: por primera vez en casi 35 años de historia, la corporación sesionó en pleno desde el Palacio de Justicia de Bucaramanga, dando inicio al XXI Encuentro de la Jurisdicción Constitucional, que se extenderá hasta el 25 de septiembre entre Bucaramanga y Girón. Le puede interesar: Violencia y disputa criminal agravan los feminicidios en Santander
¿Qué pide el manifiesto?
Según explicó Lucía Andrade Manjarrez, integrante del colectivo Diversas Incorrectas y de Ámbar Consultoras Estratégicas, el documento busca que el alto tribunal haga prevalecer el principio de no regresividad, según el cual los derechos ya reconocidos no deben retroceder.
“Les vamos a entregar este manifiesto de las mujeres santandereanas para el respeto de la lucha histórica por la igualdad, para que prime el principio de no regresividad frente a los derechos humanos y los derechos fundamentales de las mujeres, de las niñas y de las mujeres diversas”, afirmó.
Para Andrade, el país enfrenta hoy un retroceso en esta materia. “Se está invisibilizando el término niñas. Se está dejando de reconocer a las niñas como sujetas de derecho”, señaló, y agregó que esperan que la Corte, como máximo intérprete de la Constitución, “funcione como una barrera para que este retroceso no nos afecte más de lo que ya nos está afectando”.
Karen Lorena Bernal Rueda, profesional jurídica de la Fundación Mujer y Futuro, aseguró que la preocupación central es el debilitamiento de las instituciones del Estado encargadas de proteger a las mujeres.
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De acuerdo con la abogada, ese debilitamiento se ha traducido en el desfinanciamiento de políticas públicas, en casos de violencia institucional y revictimización por el incumplimiento de la Ley 1257 de 2008, que establece medidas para prevenir y sancionar las violencias contra las mujeres, e incluso en censura contra quienes denuncian.
“Queremos levantar esa voz ante los magistrados y las magistradas de la Corte Constitucional. Decirles que continúen garantizando esos derechos, que son nuestros aliados, que solo confiamos en ellos”, expresó Bernal.

La metáfora de El cuento de la criada
Las organizaciones eligieron la obra de Atwood, en la que un régimen totalitario despoja a las mujeres de sus derechos, como eje de la protesta.
“El cuento de la criada es una metáfora que refleja que ante una crisis, el Estado siempre sacrifica primero los derechos de las mujeres y de las niñas. Por eso estamos aquí, porque no queremos que nuestros derechos retrocedan nuevamente”, explicó Bernal.
La abogada insistió en que, aunque el marco legal existe, su aplicación sigue siendo incompleta. “Es importante que las mujeres y las niñas se sientan protegidas, porque aunque existen derechos, aún no se cumplen en un 100 %”, dijo. Le recomendamos: Las señales de alerta de un intento de feminicidio: A dónde acudir para buscar protección
El panorama en Santander
Andrade describió un escenario “bastante complejo” en el departamento. A su juicio, hay una disminución del acompañamiento del Estado en la prevención de las violencias basadas en género, dificultades en la capacitación y sensibilización de funcionarios y un aumento de feminicidios y agresiones contra las mujeres a lo largo del año.
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Un análisis de la Defensoría del Pueblo con datos del primer trimestre de 2026 ubicó a Santander como el cuarto departamento con la tasa más alta de feminicidios por número de habitantes, con 0,81 víctimas por cada 100.000.
Para las organizaciones, más allá de los números, lo que está en juego es el desarrollo de toda la sociedad. “Si las mujeres estamos bien y tenemos nuestros derechos garantizados, la sociedad y los países van a estar bien. Y esto no lo digo yo, esto lo dicen las Naciones Unidas”, concluyó Andrade.














