Bucaramanga
Sábado 27 de enero de 2024 - 05:52 PM

Historias de esperanza tras el grave incendio en el páramo de Berlín

Aunque el incendio en la zona de páramo acabó con cientos de hectáreas de vegetación y afectó a cientos de animales, la emergencia también sirvió para darle rostro a los ‘héroes’ anonimos y a las situaciones ‘milagrosas’ en medio de la desolación.

Fotomontaje/Vanguardia
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Publicado por: Milton Velosa Araque

Cuando caía la noche del pasado lunes 22 de enero, el páramo de Berlín arrancó a arder en llamas.

Los primeros que le hicieron frente al fuego fueron los campesinos de la vereda Ucatá, en Tona, y otros habitantes de sectores cercanos.

Diego
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Con machetes, ramas y baldes, los campesinos intentaron controlar el fuego. Sin embargo, los fuertes vientos y la vegetación seca les jugaron en contra.

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En la lucha incansable de 72 horas por apagar el fuego se conocieron historias de otros ‘héroes anónimos’ que ayudaron a sofocarlo.

Marcela Patricia Rojas es una aguerrida mujer que hace parte del Cuerpo de Bomberos de Floridablanca. Cuando recibieron el llamado de auxilio del comandante de Bomberos de Tona, ella y varios de sus compañeros salieron en un vehículo de intervención rápida, con un camión cisterna de capacidad de 24 mil litros de agua, contenedor y varias mangueras.

Marcela es cabo de este cuerpo de Bomberos y por su experticia en este tipo de emergencias se le asignó el área de trabajo del flanco derecho, hacia al norte del incendio. En esta zona estuvo adelantando labores de refrigeración junto al vehículo de Bomberos de Lebrija.

En un instante de la atención, por los fuertes vientos, Marcela y sus compañeros tuvieron que evacuar el vehículo por el peligro que representaba el avance de las llamas.

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“Cuando se dio la orden de evacuación, se nos quemaron varias mangueras y a un bombero se le extravió su radio, herramienta vital para las comunicaciones. Esto dificultó mucho nuestras labores”, manifestó la cabo Rojas.

Como ella, cerca de 300 personas de la comunidad, Ejército Nacional, Defensa Civil, Policía y Bomberos de Floridablanca, Bucaramanga, Lebrija, Tona y otros municipios arriesgaron sus vidas y trabajaron sin descanso para salvar el páramo.

Esta labor en tierra tuvo un apoyo vital desde el aire y fue la de los pilotos de tres helicópteros, dos del Ejército y uno civil equipados con el sistema Bambi Bucket, además de un avión monomotor AT802 con el que se asperjaban cultivos ilícitos.

Vida en la tragedia

Keyner Manuel Ruiz López es un soldado del Batallón Caldas de Bucaramanga. En su trabajo de ayuda en el incendio del páramo se le asignó una de las más importantes labores de su carrera. Las llamas y el humo amenazaron con quemar un vivero de frailejones ubicado cerca al cerro de El Picacho.

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Se trataba de cerca de 30 plántulas de frailejón que fueron rescatadas por Keyner y otros soldados del valeroso Ejército. Sin pensarlo, los uniformados arriesgaron sus vidas para ponerlas a salvo. Sin duda conservaron vivas las ‘semillas de esperanza’.

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Diego
Diego

Otra de las escenas conmovedoras de la emergencia ocurrió en un bosque de pinos del páramo donde el Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga halló herido, pero aún con vida, a un ave multicolor que tenía su hogar en uno de estos árboles. El animal fue trasladado en una camioneta de este equipo de socorro y atendido de forma oportuna.

En un recorrido por las cerca de 50 hectáreas del valle de frailejones que se quemó, el gerente del Refugio Piedra Parada, Nicolás Mantilla, dio un parte de esperanza.

“Pese a que muchos de estos frailejones murieron esta planta muy inteligente. Por fuera es muy combustible pero por dentro está lleno de agua. Muchos de estos frailejones que creemos que murieron, cuando arranquen las lluvias, es posible que se recuperen”, aseveró el empresario.

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Para que muchas de estas plantas se puedan salvar, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, anunció que se buscará contratar personal especializado para que revise frailejón por frailejón, le inyecte agua, le aplique abono y, de ser posible, lo pueda salvar.

Una ‘vaca’ por Tona

Una de las dificultades más grandes para que los Bomberos de Tona no pudiera atender el fuego cuando se inició es la falta de un vehículo contraincendios y herramientas para atenderlo.

En tal sentido, el diputado de Santander, Francisco González, emprendió una campaña para que empresarios y ciudadanos de Santander donen recursos al Cuerpo de Bomberos de Tona para que este pueda adquirir una máquina de extinción y una herramienta conocida como Mark 3, similar a una motobomba, que puede ingresar a sitios de difícil acceso y facilitar la extinción de incendios.

Apoyo aéreo constante

El trabajo articulado entre los alcaldes del área metropolitana y otros municipios de Santander, con el apoyo de la gobernación, facilitó que la Unidad nacional para la Gestión del Riesgo entregara, por tres meses, carro tanques a las poblaciones que sufren por falta de agua.

Para mejorar la capacidad de respuesta frente a incendios, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, dijo que en un esfuerzo conjunto entre la Gobernación y los alcaldes de las capitales de provincia se alquilará un helicóptero para que esté disponible en caso de registrarse una emergencia de gran magnitud.

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Publicado por: Milton Velosa Araque

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