Piedecuesta
Domingo 07 de mayo de 2023 - 12:00 AM

Gabriel Pico, un tabacalero de corazón

En este municipio existen varias fábricas artesanales de tabacos, que se pueden visitar para aprender sobre su elaboración. Gabriel tiene su fábrica conocida como la Casa del Tabaco Corona Real. Esta es su historia.

Fabián Pabón  / VANGUARDIA
Fabián Pabón / VANGUARDIA

Compartir

 Fabián Pabón / VANGUARDIA
Fabián Pabón / VANGUARDIA

Compartir

 / VANGUARDIA
/ VANGUARDIA
 / VANGUARDIA
/ VANGUARDIA

Publicado por: Fabián Pabón

Gabriel Pico Gutiérrez, de 55 años de edad, es el fundador de Puros Corona Real, la Casa del Tabaco, en Piedecuesta, Santander.

Se inició en la labor de hacer tabaco a los 12 años y ahora es uno de los muchos fabricantes de tabaco que quedan en la región y que se destaca en lo que hace.

Su proyecto lo hace con tabacos de alta calidad desde que estudió Gestión Empresarial en la Universidad Industrial de Santander (UIS) y, gracias a unos cubanos, pudo aprender la transformación de hacer el tabaco de esta parte del mundo, hecho totalmente a mano.

“Aquí todavía somos muchos los que quedamos produciendo tabaco. Creo que hay como entre cinco o seis fábricas grandes y pequeñas empresas que estamos haciendo puros. Son cerca de 4.500 familias solo en Piedecuesta, pero también se hace en Girón y Floridablanca. El 95 o 96 % del taco que se hace en Colombia se fabrica aquí en este municipio”, según dice.

Y es que el territorio ‘garrotero’ ha sido cuna de estas fábricas. “Sí, prácticamente desde la fundación, Piedecuesta ha sido esto tabacalero. Yo llevo 43 años en esta bonita labor. Inicié anillando, primero que todo llevando tabacos en un carro mulero que fue de mi papá. Después ingresé a una fábrica pequeña a anillar, a cajear, a aprender a amarrar, y después a empacar tabacos”, recuerda Gabriel.

La materia prima

La hoja es el principal elemento del tabaco. Según Gabriel, entre más añeja, mucho mejor.

“Tengo hojas añejas del 2005-2006 que llegaron de Ecuador. Una variedad Sumatra y Conédrico, y otras de acá. Y la mayoría, yo diría que ya el 90 % del material que tenemos acá, es producto nacional”, comenta.

Alguna materia prima también proviene de otras partes de Colombia.

“De los Montes de María. Allá se trae tabaco que sirve para ligar y para el capote, y uno que otro sirve para capa. También se trae de Capitanejo, Cúcuta, Ábrego, y acá los principales municipios que son productores de tabaco como Girón, Cepitá, Jordán, La Mesa de los Santos y parte de aquí de Piedecuesta del corregimiento de Umpalá.

¿Dónde se comercializa?

“Prácticamente el tabaco que hacemos acá se comercializa en Colombia, para todos los departamentos, aunque ya hay una, dos, tres fábricas que hemos logrado exportar a diferentes partes del mundo porque se tiene de amplio conocimiento que el tabaco nuestro tiene muchísima aceptación las personas de afuera. Se han apasionado tanto por nuestro producto porque les da otro sabor”, asegura.

Gabriel afirma que su tabaco es de un “sabor exótico” y hoy muchas personas prefieron este productos por encima del cigarrillo.

“El tabaco es 100 % natural, el cigarrillo tiene muchísimos aditivo: tiene papel, filtro para que las personas se vuelvan adictas. El tabaco no, es 100 % natural”, puntualiza.

Son cerca de ocho personas las que trabajan a diario en Puros Corona Real, la Casa del Tabaco.

A través de celular 315 649 4482 o en redes sociales como Instagram y Facebook, lo pueden contactar.

El proceso de hacer tabaco

El tabaco bueno, la hoja, sale de tierra caliente. Se cultiva y la cosecha después se lleva a los caneys, cuando ya está para recoger, él se recoge y se empieza a curar, en el caso de los puros, se empieza a darle el proceso de añejamiento.

Una vez él pierde toda la humedad, se empieza a conservar y se empieza a madurar.

Un proceso de maduración en total silencio, cero luz para que se conserve bien. Una vez el tabaco se cosecha, se humedece, se trae a los talleres, se seleccionan las hojas que son aptas para tripa, para capote y para capa.

Se seleccionan, se coloca la tripa de forma tal que quede primera, segunda y tercera, como decimos en el puro, se enrollan en el capote, ahí se hace el rollo o bonche que llamamos, se lleva la prensada, se mete a unos moldes y se lleva a un proceso de prensado.

Una vez que ya el tabaco sale ahí se le pasa la torcedora para que ya lo tuerza y una vez torcido le coloca la perilla final. Ahí termina el proceso del puro.

Publicado por: Fabián Pabón

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad