La debilidad de la Unidad Nacional por cuenta de la fallida Reforma a la Justicia y el impulso que le imprimió el uribismo al movimiento Puro Centro Democrático, son dos de los más recientes acontecimientos que muestran las dos orillas del río caudaloso que surca entre Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe.

Publicado por: Colprensa-El País
El nuevo mapa político post reforma a la Justicia muestra dos fuerzas marcadas. Mientras el Presidente Santos emprendió una labor de ‘reconciliación’ con su bancada de coalición, en el otro extremo Uribe enfiló campaña opositora en contra del Gobierno, acompañado por su círculo más cercano de amigos.
Esto, a juicio de analistas, plantea una polarización entre el santismo y el uribismo, situación que, de hecho, adelantó el debate electoral que se esperaba tomara pista a principios del año entrante.
Para el representante Ángel Custodio Cabrera, militante de la U, “es claro que en esa pelea de Uribe con Santos la gente se terminará por alinear”, pero aclara que el Jefe de Estado lleva la delantera porque “Presidente es Presidente”.
Cosa distinta piensa el senador Juan Carlos Vélez, también de la U, pero férreo seguidor de Uribe. Para él es evidente que al interior de la colectividad hay gente fiel al Presidente, pero dice que, al final, muchos terminarán al lado de Uribe.
Es más, Vélez ya tiene una propuesta que presentará el 20 de julio en la reunión de bancada y consiste en que el 30 de septiembre, fecha programada para la consulta de los partidos, se les pregunte a la militancia y a los mismos congresistas si “están al lado de las intenciones reeleccionistas del presidente Santos o al lado del proyecto y del candidato de Uribe”.















