Esta presentación nace de la reflexión de las comunidades indígenas de Colombia, que consideran que los ODM planteados en el 2000 por las Naciones Unidas no son pertinentes, ni culturalmente apropiados.

Publicado por: COLPRENSA
Las comunidades indígenas de Colombia, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), dieron a conocer oficialmente los cinco Objetivos del Milenio (ODM) que consideran pertinentes para los pueblos nativos. A la presentación asistieron Bruno Moro, representante de la ONU en el país, y Aníbal Fernández de Soto, viceministro del Interior.
Esta presentación nace de la reflexión de las comunidades indígenas de Colombia, que consideran que los ODM planteados en el 2000 por las Naciones Unidas no son pertinentes, ni culturalmente apropiados.
Por ello, en un evento que contó con la participación de autoridades nacionales y de organizaciones indígenas e internacionales, presentaron un informe que recoge las reflexiones realizadas en torno a la situación de las comunidades aborígenes y los objetivos establecidos hace 12 años.
Este informe será presentado al presidente Juan Manuel Santos por parte de la representante mundial del PNUD, Helen Clark, quien estará de visita en el país el 27 y 28 de febrero.
Moro dijo que este tipo de discusiones son importantes pues muchas veces las políticas no tienen impactos en los beneficiarios y, además, reconoció que ha faltado conocer la visión de los pueblos indígenas, en torno a los desafíos que planteó Naciones Unidas.
CINCO PROPUESTAS
Según Belkis Izquierdo, quien participó en este proyecto, el trabajo ha estado fundamentado en un diálogo intercultural y resaltó la importancia de estas iniciativas teniendo en cuenta que hay 102 pueblos indígenas en el país, que representan casi el 4 por ciento de la población, y más de 68 lenguas dentro del territorio.
"Es necesario generar muchos espacios para que podamos comprender qué significa esa diversidad, para reconocernos desde nuestras propias visiones", aseguró.
El primer objetivo gira en torno a la protección y defensa del territorio, que busca reconocer no solo la posesión sobre la tierra, sino también las garantías culturales. Las comunidades consideran que se les debe respetar la "propiedad colectiva ancestral" y apoyar propuestas de economías propias que le permitan su sustentabilidad.
El informe que se publicó este martes revela que cerca del 25% de la población aborigen en el país no habita en resguardos constituidos y legalizados.
El segundo enfoque que se plantea es la autodeterminación y el gobierno propio, que busca que se tenga en cuenta su tradición jurídica. El viceministro del Interior manifestó que para esto es necesario fortalecer los cabildos, sus autoridades y mejorar las relaciones entre los indígenas y el Gobierno.
Precisamente, otra de las propuestas es la de rediseñar institucionalmente al Estado para que exista una conversación más fluida con las comunidades aborígenes. Luis Fernando Arias, coordinador general de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), manifestó que hay que construir una política pública que fortalezca las posibilidades de tener una interlocución permanente.
Incluso, Arias habló de la necesidad de crear un ministerio o un departamento administrativo que centralice toda la información de los pueblos indígenas, lo que dice facilitará la "planificación de los recursos y las políticas de manera integral".
El viceministro Fernández aceptó que se deben mejorar los mecanismos de comunicación y señaló que el Gobierno se ha encontrado con dificultades al momento de atender las necesidades de las comunidades nativas. "No todas las entidades tienen el conocimiento para relacionarse con organizaciones indígenas", manifestó, por lo que comentó que es necesario que exista una capacitación a los funcionarios públicos para superar estos obstáculos.
El cuarto objetivo es el buen vivir de las comunidades que, según Arias, debe tener una visión alternativa al modelo de desarrollo de los países. "Una mirada que resalta que todos los seres que existimos en el territorio tenemos vida", manifestó.
Este planteamiento busca llamar la atención en el cuidado de la naturaleza y en el respeto de sus cosmovisiones.
Por último, los pueblos nativos también proponen el respeto a la consulta previa, consagrada como un derecho fundamental en la Constitución. Fernández de Soto expresó que el Gobierno está comprometido con una adecuada aplicación de este mecanismo, pues entiende que es una manera de proteger su territorio cultural.
No obstante, señaló que hay una preocupación pues hay "ambigüedad" en este derecho que abre la opción a "interpretaciones diferentes". Por esto dijo que son necesarias "unas reglas de juego precisas para que no haya abusos de ningún sentido".
El viceministro invitó a las comunidades a sentarse a dialogar para "precisar la forma y los alcances de la consulta previa". Arias celebró la postura del funcionario y manifestó que espera que se mantenga.
La apuesta principal de las comunidades indígenas es que con esta propuesta, exclusiva de Colombia, se abra el camino para establecer políticas públicas que se puedan replicar en la región.
DATO
En septiembre de 2000, los 189 Estados miembros de las Naciones Unidades suscribieron la Declaración del Milenio, en la que establecieron ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) con el propósito de reducir la desigualdad social y mejorar las condiciones de vida en el mundo. Estos objetivos van desde erradicar la pobreza y el hambre, hasta reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna.















