Más de cinco millones de cuentas, tanto de ahorros como corrientes están inactivas en Colombia. Y aunque muchas de ellas podrían “resucitar”, más del 80 por ciento no se vuelve a usar y permanece quieto por siempre en el sistema financiero. Pero lo mejor para su salud financiera al momento de decidir no usar una cuenta bancaria, es cerrarla.

Publicado por: COLPRENSA
“Muchas personas deben abrir cuentas en bancos diferentes a los que donde tradicionalmente tienen sus productos, debido a situaciones como un cambio de trabajo o el pago regular de obligaciones económicas. Sin embargo, cambian de actividad y esa cuenta no es cerrada, pero tampoco usada. Lo mejor es tramitar su cierre”, asegura Camilo Javier Gamboa, un asesor financiero.
Y es que una cuenta inactiva puede generar a usted y su bolsillo, gastos adicionales como rubros por manejo de la cuenta o cobro por algún tipo de consulta. Otro de los riesgos tiene que ver con la usurpación que en algunos casos pueden usar los delincuentes para mover altas sumas de dineros, metiéndolo en un verdadero lío con la justicia.
Así que lo mejor es cerrarla, y evitarse luego preocupaciones. El procedimiento es muy sencillo: el titular debe ir a una oficina de su banco, presentar la cédula de ciudadanía y solicitar el trámite.
Generalmente, si la cuenta tiene saldo, el banco liquida sus gastos y le entrega el resto de su dinero, antes de cancelarla. Pero si está inactiva, sólo llena los formularios y le dice adiós para siempre.
Algunas entidades piden la entrega de la libreta de ahorros, chequera o tarjeta débito, con el fin de proceder a su destrucción.
“No es bueno que una de estas herramientas permanezca, pues puede ser usada por delincuentes para fraudes”, asegura Gamboa.
Y aunque una cuenta inactiva, es decir, en la que no se efectúa alguna operación sobre la misma en un período determinado, sigue existiendo, una resolución de la Superintendencia Financiera aclara que esta situación no debe generar cobro alguno por parte de la entidad financiera.
Según la entidad, mientras una cuenta de ahorros esté inactiva, es improcedente el cobro de cuota de manejo. En ese contexto, la autoridad de control y vigilancia, establece que “es improcedente del cobro de cuotas de manejo o administración de cuentas inactivas por cuanto, mientras se conserve este estado, sus titulares no están generando carga operativa a la institución financiera que justifique ese cobro”.
La apertura
Y aunque usted no lo crea, abrir una cuenta requiere de más trámites que cerrarla. Para ello son varios los requisitos que le puede exigir su banco o entidad financiera. Entre ellos se cuentan:
Cédula (tanto para cuenta de ahorros como para cuenta corriente).
Datos personales claros: dirección, teléfono, referencias personales con sus datos correspondientes (para cuenta de ahorros y corriente).
Información sobre el origen de sus fondos. Esto lo solicitarán los bancos para cumplir con las normas vigentes sobre la prevención del lavado de activos o dinero y financiamiento del terrorismo (cuenta de ahorros y corriente).
Situación laboral, si es empleado debe llevar dirección y teléfono de su trabajo o si eres independiente, la de su residencia u oficina (cuenta corriente).
Si es empleado debe presentar su certificado laboral, de ingresos y de antigüedad (cuenta corriente).
Si es independiente, debe facilitar al banco documentos relacionados con su actividad o con su empresa y sus ingresos, documentos como el certificado de cámara y comercio, copia de declaración de renta, extractos bancarios, etc (cuenta corriente).
Debe permanecer con un mínimo de recursos en algunas de las entidades bancarias (cuenta corriente).














