La familia estaba orando por Juan Esteban a la luz de las velas en una calle aledaña al edificio Space, cuando recibieron la noticia. Hallaron un cuerpo y necesitaban que alguien cercano les confirmara si se trataba de él.

Publicado por: COLPRENSA
Eran las 8:30 de la noche. 48 horas después de la caída de la torre 6 del edificio.
El familiar acudió y miró fotografías que miembros del cuerpo de socorro hicieron. Identificó las medias, su pantaloneta verde, los tenis e incluso su cabellera.
La tristeza llegó. Llanto y desolación. Golpe de certeza que se llevaba 48 horas de esperanza y de ilusión porque, como lo había dicho su hermana Ángela Cantor un día antes, "Lo visualizamos que sale de allí vivito".
Un ser amoroso
Juan Esteban cumpliría 23 años el 30 de noviembre y estaba terminando sus estudios de comunicación social en Eafit. Había ejercido como periodista en el Canal U y en el periódico El Mundo.
Allí lo conoció Daniel González, del periódico Q’Hubo.
"Era una persona muy entregada a la profesión, a sus amigos y a su familia. Carismático, nunca le faltaba una sonrisa en el rostro", recordó Daniel al amigo que lo llamaba Parcerito y con quien siempre tuvo un código a manera de saludo: entregarle una chocolatina Jet.
Jaime González, primo de Juan Esteban, lo define como "la felicidad y el amor reunidos en una persona. Digno de admirar, dispuesto a brindar amistad. Compinche de su mamá, de sus hermanos y de su sobrino Maxi, su gran amor".
Perla Toro fue su docente en Eafit y, al igual que su hermana Ángela, acude a la palabra inquieto para referirse a él y destacar su energía a la hora de asumir su profesión, con entrega y dedicación. Tanto, que no dudaba en llamar a su profesora para pedirle un poco más de tiempo y así entregar un trabajo de excelente calidad.
"Le interesaban los temas de ciudad. Siempre estaba muy alegre, era notoria su sonrisa y puntualidad en clase de 6:00 de la mañana", anota Perla.
Sus compañeros de curso, una vez conocieron la noticia de su desaparición entre los escombros, posicionaron en Twitter la etiqueta #AguanteCantor.
Todos coinciden en el gran amor de Juan Esteban: su sobrino Maximiliano, de dos años y dos meses.
"Se muere de amor por él. Es un supertío. Maxi es la adoración de Juancho, es un niño muy inteligente y Juancho vive descrestado con él", había dicho Ángela.
La muerte de Juan Esteban desvanece la esperanza de aquellos que anhelaban un milagro en Space.












