Luis Murcia, conocido como ‘El Pequinés’, es uno de los sobrevivientes de la guerra verde en la que participó el desaparecido Víctor Carranza, de quien era considerado su hombre de confianza, luego de lograr un pacto de paz en el departamento de Boyacá.

Publicado por: RESUMEN AGENCIAS
El comerciante de esmeraldas Luis Eduardo Murcia Chaparro fue asesinado a tiros en una finca del municipio de Arbeláez, en el departamento de Cundinamarca, a unos 80 kilómetros de Bogotá, en un hecho que se teme sea un resurgimiento de la llamada ‘guerra verde’.
El cuerpo de Murcia, conocido con el alias de ‘El Pequinés’, fue encontrado en una parte boscosa con varios impactos de bala, según informó el comandante operativo de la Policía de Cundinamarca, coronel Pedro Carpio.
El oficial afirmó que se espera la identificación plena de la víctima por parte de los forenses, pero “con base en la información de sus allegados es posible confirmar que el cuerpo corresponde a ‘el Pequinés”.
La Policía indicó que cerca del cadáver del esmeraldero, oriundo del vecino departamento de Boyacá, fueron halladas dos armas de fuego y una camioneta blindada.
La ‘guerra verde’
Murcia era uno de los sobrevivientes de la llamada ‘guerra verde’, en la que esmeralderos de Boyacá se disputaron el control de las minas de estas piedras preciosas, durante los años 70 y 80, y que dejó entre 4.000 y 6.000 muertos.
Según las autoridades, después del pacto de paz firmado entre los jefes esmeralderos en junio de 1990, Murcia fue uno de los hombres de confianza de Víctor Carranza, conocido como el ‘zar de las esmeraldas’, quien sobrevivió a múltiples atentados contra su vida, para finalmente morir de causas naturales en 2013, en Bogotá, a los 77 años de edad.
¿Una retaliación?
Las autoridades investigan si el asesinato de Murcia está relacionado con el atentado que sufrió el 9 de noviembre de 2013 el considerado nuevo ‘zar de las esmeraldas’, Pedro Nel Rincón, conocido con el alias de ‘Pedro Orejas’.
Rincón fue herido en ese atentado con una granada, cuando participaba en una fiesta popular en la localidad de Pauna (Boyacá). En este ataque murieron cuatro personas y diez más quedaron heridas, entre ellas su hijo Pedro Simón Rincón, quien falleció dos meses y medio después en un hospital de Bogotá.
Posteriormente Murcia puso en duda que Rincón, actualmente en la cárcel acusado de varios delitos, hubiera sido víctima de un atentado y dijo que la explosión había sido causada por una granada que manipulaba su hijo.















