La organización tildó de “inaceptable” que en departamentos como Arauca, Norte de Santander, Guaviare y Caquetá las misiones humanitarias estén siendo víctimas de acciones delincuenciales perpetradas por grupos armados.

Publicado por: K.D.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) mostró este viernes "preocupación" por el cobro de extorsiones a organizaciones humanitarias en Colombia e instó a los grupos armados a garantizar un "acceso seguro y sin interrupciones arbitrarias" a los trabajadores humanitarios.
"Observamos con preocupación una nueva tendencia que impide el acceso humanitario: el cobro de extorsiones a las organizaciones humanitarias. Llamamos a todas las partes en conflicto a respetar al personal humanitario y a las poblaciones en necesidad para que reciban la debida asistencia", indicó en un mensaje en redes sociales OCHA Colombia.
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En el mensaje adjuntó un comunicado del Equipo Humanitario País (EHP), que representa a las agencias, fondos y programas de Naciones y a las organizaciones humanitarias imparciales, en el que condenan este tipo de práctica por ser "inaceptable".

"En el transcurso de 2024 observamos con gran preocupación una nueva tendencia: el cobro de extorsiones a las organizaciones humanitarias imparciales a cambio de permitirles asistir a las personas con necesidades humanitarias, especialmente en los departamentos de Arauca, Norte de Santander, Guaviare y Caquetá", indicó el EHP en el escrito.
El cobro de extorsiones, continuó el documento, tiene "múltiples impactos como la cesación de actividades y la prestación de servicios humanitarios a quienes lo necesitan", lo que "aumenta el riesgo a sus vidas y amplia la brecha de desigualdad y el acceso a necesidades básicas".
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El EHP también dio cifras de 2023, cuando hubo 240 situaciones que afectaron al acceso humanitario, lo que representa un incremento del 51 % comparado con 2022.
"La mayoría de estos eventos consistieron en amenazas y violencia contra el personal y los bienes humanitarios, como la retención del personal, el hurto y la quema de vehículos, así como restricciones para su movilidad y los servicios humanitarios esenciales", detalló el organismo.
Esto resultó en la suspensión a corto y medio plazo de actividades humanitarias en regiones altamente afectadas por los conflictos armados como los departamentos de Norte de Santander, Guaviare, Antioquia y Nariño.
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"Instamos a las partes en conflicto para que garanticen un acceso seguro y sin interrupciones arbitrarias que facilite a los trabajadores humanitarios atender a las personas en los distintos territorios de Colombia", concluyó Ocha.















