Las mujeres habían viajado a Bucaramanga para acompañar a un familiar en un grado. Conozca la historia.

Publicado por: Redacción Judicial
La caída de una buseta a un abismo en la vía La Soberanía, en Norte de Santander, acabó con la vida de Ana Lucila Delgado y su hija, la empresaria Haddy Trujillo.
Las mujeres viajaban en una buseta de servicio público, con número interno 724 y afiliada a la empresa Libertadores, que había salido en la noche de este domingo, 1 de marzo, desde Bucaramanga. En el vehículo se movilizaban cerca de nueve pasajeros.
El destino de madre e hija era llegar a su casa en Saravena, Arauca, adonde regresaban tras haber viajado para acompañar el grado como médica veterinaria zootecnista de otra hija de la familia en la Universidad Cooperativa de Colombia, UCC.

El accidente ocurrió hacia las 4:20 de la madrugada de este lunes en el sector conocido como La Piazzola, camino al Alto de La Virgen, jurisdicción del municipio de Toledo, Norte de Santander. A esa hora, la mayoría de pasajeros dormía cuando, de repente, el vehículo perdió el control, se volcó y terminó rodando por un abismo de entre 30 y 40 metros.

El impacto fue devastador. Transportadores y habitantes del sector, alertados por el estruendo, corrieron a auxiliar a los heridos en medio de la oscuridad. Sin embargo, madre e hija quedaron atrapadas bajo la carrocería y murieron en el lugar antes de poder ser rescatadas.
Siete pasajeros más resultaron lesionados y fueron evacuados en ambulancias hacia centros médicos de la región. A la emergencia acudieron socorristas y personal de salud que transitaba por la zona, quienes improvisaron labores de rescate mientras llegaban más unidades de apoyo.
Las autoridades de tránsito de Norte de Santander iniciaron investigaciones para establecer qué ocurrió en este siniestro vial.

¿Quiénes eran las víctimas?
Haddy Trujillo era una reconocida comerciante y empresaria de Saravena. Decenas de mensajes de acompañamiento en redes sociales se conocieron tras su partida.
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“Con profunda tristeza, acompañamos a los familiares y seres queridos de ella y de su madre, Ana Lucía Delgado, quienes partieron de manera inesperada. Su ausencia deja una herida profunda en nuestra comunidad. Que el amor de quienes permanecen, el abrazo de la familia y la esperanza en Dios sean un refugio de consuelo y fortaleza en medio de este dolor”, dijo la Alcaldía de Saravena.
Además, era madre de un niño pequeño y apasionada por el ejercicio. En sus redes sociales había compartido varias fotografías de las actividades recreativas que disfrutó con su mamá durante su estadía en Bucaramanga este fin de semana, previo al accidente. Viajaba con frecuencia a la capital santandereana.
















