Colombia
Viernes 09 de agosto de 2024 - 08:52 AM

¿Por qué habrían asesinado al esmeraldero ‘Pedro Pechugas’?

Desde una montaña, un francotirador disparó en contra de Juan Sebastián Aguilar, un reconocido esmeraldero que fue heredero de Víctor Carranza. Las autoridades ya tienen algunas hipótesis del crimen.

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Publicado por: Redacción A.S.

Juan Sebastián Aguilar, alias Pedro Pechuga, un reconocido empresario de las esmeraldas de Boyacá, fue asesinado en las últimas horas en Bogotá, con el disparo de un francotirador.

El crimen se presentó en un exclusivo conjunto residencial ubicados frente al centro comercial Palatino, en la localidad de Usaquén, y las autoridades ya empiezan a manejar las primeras hipótesis del crimen del sujeto que era reconocido en los círculos políticos y económicos del país.

Una de las principales hipótesis que manejan los investigadores sobre este caso, se relaciona con una disputa interna en una estructura conocida como la Nueva Junta Directiva del Narcotráfico (Njdn).

Este grupo delinquió entre 1990 y 2010, traficando a la sombra de los grandes carteles de Medellín, Cali y Norte del Valle. La cofradía coordinaba el negocio de exportación de cocaína desde los Llanos Orientales, con centro de mando en Bogotá, y usaba el comercio de esmeraldas de Boyacá y Cundinamarca para lavar multimillonarios activos en Colombia y el exterior.

Sus cabecillas fueron extraditados, con lo que la red se disolvió. Los más sonados fueron en ese entonces los hermanos Luis Agustín y Juan Francisco Caicedo Velandia (“don Lucho” y “el Ingeniero”), Julio Lozano (“Patricia”), Daniel “el Loco” Barrera, Claudio Silva Otálora (“el Patrón”), Óscar Pachón Rozo (“Puntilla”) y los hermanos Ignacio y Juan Fernando Álvarez Meyendorff.

La estructura estuvo inactiva por una década, hasta que salieron de prisión y regresaron al país a reclamar sus fortunas camufladas en el negocio de las piedras preciosas, según fuentes judiciales.

Las reclamaciones no fueron pacíficas, los testaferros se negaron a devolver la plata y hubo amenazas. La mafia fue refundada a la brava, pero con una guerra interna a cuestas, que está cobrando víctimas de lado y lado en Bogotá.

El primer muerto fue el capo Luis Caicedo (“don Lucho”), abaleado junto a su abogado Julio Enrique Gonzáles en Teusaquillo (julio 16/21).

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Siguió David Fernández Barrero (“el Gordo”) en un taller del barrio Las Villas (octubre 12/22); y luego Claudio Javier Silva Otálora (“el Patrón” o “el Rey de la Papa”), cuando sicarios enfusilados le dispararon en su carro en la localidad de Suba (noviembre 11/22).

Con la misma modalidad acribillaron a Juan Francisco Caicedo Velandia (“el Ingeniero”) cuando iba en un taxi por una vía de Barrios Unidos (febrero 10/23); y posteriormente le hicieron un atentado al abogado de los hermanos Caicedo, Ricardo Villarraga, cuando iba de pasajero en otro taxi por el barrio La Calleja, sobreviviendo de milagro (marzo 7/24).

Todo indica que en la lista seguía “Pedro Pechuga” y, de acuerdo con las fuentes, lo más seguro es que haya más crímenes, muchos de ellos orquestados desde Dubai, donde residen algunos de los jefes de la refundada organización.

Publicado por: Redacción A.S.

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