Colombia
Sábado 12 de julio de 2025 - 04:46 PM

Sansón, el héroe de cuatro patas herido al detectar explosivos cerca de Barrancabermeja

Sansón es un héroe de cuatro patas. Arriesgó su vida por la de 36 soldados y civiles al detectar explosivos en zona rural de Yondó, Antioquia, por lo que perdió una de sus patas.

Este es el héroe de cuatro patas que salvó vidas de soldados.
Este es el héroe de cuatro patas que salvó vidas de soldados.

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Publicado por: Redacción Nacional

Los hechos ocurrieron hacia las 10:00 de la mañana del jueves 10 de julio, cuando una fuerte explosión sacudió la vereda La Raya, jurisdicción del municipio de Yondó. Una nube negra envolvió al pelotón de soldados que realizaba operaciones de reconocimiento y control territorial, alertando sobre el alto riesgo en la zona por la presencia de explosivos.

En medio del caos, el soldado profesional Carlos Eduardo Beleño González buscaba a su compañero más leal, su binomio canino: Sansón, un belga malinois de cinco años, entrenado para la detección de explosivos como parte del protocolo del grupo EXDE. Lea también: Bombas y sicarios a sueldo: revelan detalles de la ‘oficina’ del crimen de alias ‘El Costeño’

Arrastrándose entre la maleza y con una de sus patas destrozada por la explosión, Sansón respondió al llamado de su guía. El canino había activado el artefacto mientras lo detectaba, cumpliendo con su entrenamiento y su instinto protector. Esta acción salvó la vida de los 36 soldados, así como la de decenas de campesinos que transitan diariamente ese mismo sendero para movilizar su ganado.

Imagen de referencia de soldados del Ejército Nacional de Colombia. // Foto: Colprensa.
Imagen de referencia de soldados del Ejército Nacional de Colombia. // Foto: Colprensa.

El artefacto habría sido instalado por integrantes del Frente Édgar Amílkar Grimaldo Barón, del ELN, en un punto de alto tránsito comunitario.

«Los grupos armados no miden el impacto de su intención de afectar a la tropa», expresó con firmeza el guía de Sansón, mientras sostenía una mirada aún marcada por el dolor. Esta frase encierra una verdad cruda: los explosivos no solo ponen en riesgo a la Fuerza Pública, sino que amenazan a cualquier ser vivo que transite por el área. Le puede interesar: Corte falló a favor de bombero colombiano musulmán que despidieron porque no se afeitaba la barba

Actualmente, Sansón se recupera en una clínica veterinaria especializada. La amputación de su pata marca el final de su carrera como canino antiexplosivos, pero no de su legado. Su guía, quien lo entrenó cuando tenía 3 años de vida, lo acompaña en este proceso, sellado por la lealtad y el vínculo inquebrantable que construyeron durante más 18 meses de servicio juntos.

Publicado por: Redacción Nacional

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