El propietario admitió la existencia de un dispositivo en la sala del hospedaje.

Publicado por: Redacción Nacional
El caso se conocio después de los huéspedes publicaran videos en redes sociales mostrando cómo, supuestamente, un ambientador instalado en la sala de alojamiento escondía una cámara en miniatura.
La sitaución generó alarma inmediata entre usuarios y vecinos de la zona, quienes exigieron explicaciones a los responsables.
El propietario del chalet en Turbaco dio la cara
Ante el revuelo, el dueño del chalet, quien recalcó que se trata de un negocio familiar, habló públicamente y admitió la existencia del dispositivo.
Sin embargo, negó de manera tajante que haya sido utilizado para espiar a los visitantes. Lea también: Pareja descubrió cámara espía en un glamping: “estaba en un humificador”
“Sí hubo un aparato en la sala, pero nunca en la habitación de los huéspedes. No se usó para fines indebidios. En algún moento funcionó con objetivos de seguridad, pero jamás para violar la intimidad de nadie”, explicó.
El propietario lamentó el malentendido y reconoció que comprende la desconfianza generada entre los clientes. “Esto hecho causa incomodidad y es normal que despierte dudas, por eso hemos decidido mantener únicamente cámaras externas, siempre enfocado en proteger a quienes nos visitan”, aseguró.
¿Cómo descubrieron el dispositivo oculto?
@llerena2417 DENUNCIA PÚBLICA!! #denunciapublica Lugar de los hechos: Establecimiento Montecarlo Chalet, municipio de Turbaco, Bolívar. Fecha de la estadía: Del 16 al 17 de agosto de 2025. Relato de los hechos: La reserva y el pago de la estadía en el establecimiento Montecarlo Chalet se realizaron de manera totalmente virtual. Desde la consulta inicial del lugar hasta el día de la estadía, toda la comunicación se dio únicamente a través de mensajes. Nunca hubo presencia física de ninguna persona del establecimiento ni se realizó contacto por llamadas. El 17 de agosto de 2025, aproximadamente a las 9:00 a.m., observamos un supuesto humidificador o ambientador conectado en el lugar, notamos irregularidades en el objeto. En particular, llamó nuestra atención que estaba pegado al tomacorriente con algún tipo de adhesivo y que además tenía una abrazadera metálica que impedía su apertura. Esto generó desconfianza. Ante la sospecha, tomamos una fotografía y la enviamos por mensaje a la persona encargada del lugar, preguntando si se trataba de una cámara. La respuesta fue que era un dispensador con sensor dañado, que no servía y que podía ser desconectado o puesto en otro sitio. Sin embargo, al abrir el dispositivo, comprobamos que en su interior había una cámara espía camuflada, lo que constituye una grave vulneración al derecho fundamental a la intimidad. Ante el reclamo, la persona respondió que “estuvieran tranquilos, porque nunca habían tenido problemas con eso” y que, para mayor seguridad, podían bajar el supuesto humidificador. A pesar de esa respuesta, la tranquilidad de nosotros quedó comprometida. Expresamos temor por nuestra seguridad y por el uso que pueda darse al material grabado sin consentimiento. Aunque intentamos continuar con la estadía, la preocupación nos impidió disfrutar del tiempo restante. Adicionalmente, la identidad de la persona con la que se realizaron los trámites es confusa. El pago total se hizo a nombre de Marta Contreras, pero en conversaciones posteriores surgió la sospecha de que no se trata de una mujer, sino de un hombre que sería el verdadero dueño del establecimiento. Este caso refleja un grave atentado contra la privacidad en el establecimiento Montecarlo Chalet. La presencia de una cámara espía en un objeto camuflado y asegurado con adhesivos y una abrazadera metálica muestra clara intención de ocultamiento. A ello se suma la falta de transparencia en la identidad de los responsables y el hecho de que toda la interacción con los clientes se realiza únicamente por mensajes virtuales, sin contacto presencial. Se hace un llamado a las autoridades para que se investigue lo ocurrido y a la comunidad para que esté alerta frente a situaciones similares. La intimidad y la seguridad de las personas deben ser protegidas en todo momento. @Fiscalía General de la Nación @Dumek Turbay Paz @Yamil #fyp #cartagena ♬ sonido original - llerena2417
De acuerdo con la denuncia, los huéspedes se alojaron entre el 16 y el 17 de agosto. Durante la estadía notaron que un supuesto ambientador estaba conectado a un tomacorriente y sellado con un adhesivo que impedía abrirlo.
Al enviar una fotografía al personal del hotel, recibieron como respuesta que se trataba de un sensor dañado y sin uso, con la sugerencia de desconectarlo. Sin embargo, al abrir el dispositivo comprobaron que en su interior había una cámara pequeña.
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La denuncia se viralizó rápidamente en redes sociales, dando pie a especulaciones sobre una posible violación a la intimidad.
El propietario insitió en que el aparato siempre estuvo en la sala, un espacio considerado como zona social, y que nunca fue instalado en baños o habitaciones privadas.
Aún así, reconoció que la situación puede ser interpretada de otra forma por los huéspedes y anunció medidas inmediatas.















