El mandatario respondió en X a señalamientos sobre su discurso y el uso de una polémica bandera.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Una bandera tricolor; rojo, blanco y negro, con la frase “Libertad o muerte” ha acompañado al presidente Gustavo Petro en distintos actos oficiales.
Aunque el símbolo ha sido recurrente en sus discursos y apariciones públicas, en los últimos días volvió a estar en el centro de la polémica.
El mensaje que encierra la bandera ha dividido opiniones en redes sociales. Mientras algunos la interpretan como una llamada de resistencia, otros la consideran un gesto ideológico inapropiado para un jefe de Estado.
Un mensaje que reaviva viejas críticas a Petro
Qué despistada estás por el odio, compañera. Cuando se dice libertad o muerte como dijo Bolívar, no se define esa frase que es que se va a matar, porque eso se llama tierra arrasada, y Bolívar era un emancipador, no un asesino.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 6, 2025
Los asesinos tienen el alma dominada por los… https://t.co/aLD4yAwhCH
Petro intervino en el debate luego de una crítica publicada por la economista María Andrea Nieto, quien cuestionó el significado de la frase.
En su respuesta, el presidente aclaró que la expresión no hace alusión a la violencia ni a la muerte literal, sino a la defensa de la libertad y la soberanía nacional. Lea también: Gustavo Petro pide unir los ejércitos de Colombia y Venezuela: “Sin miedo”
“No se define esa frase que es que se va a matar”, escribió el mandtario en su cuenta de X.
Pero la discusión no terminó ahí. Desde la madrugada del lunes 6 de octubre, Petro volvió a ser tendencia tras responder a una columna compartida por la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, en la que se le acusaba de mantener una postura “insurgente” en su forma de gobernar.
Por fín dió en el blanco. Colombia tiene un presidente que es un revolucionario de verdad, es decir, un emancipador https://t.co/yG8gmp36fS
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 6, 2025
Lejos de rechazar el calificativo, el presidente pareció asumirlo con orgullo. “Por fin dio en el blanco. Colombia tiene un presidente que es un revolucionario de verdad, es decir, un emancipador”, escribió el mandatario en su perfil oficial.
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Su declaración desató una ola de comentarios tanto a favor como en contra. Para algunos sectores afines al presidente, fue una muestra de coherencia con sus ideales políticos; para la oposición, una confirmación de que Petro nunca abandonó su pensamiento de izquierda radical.
“No dejó atrás su pasado insurgente”: Diana Saray
El presidente Petro necesita el caos. Jamás entendió que era el representante de la unidad nacional y que la dignidad de su cargo le implicaba entender que cada opinión suya arrastraba tras de sí al país que representa. Esa actitud constante de agresión solo se explica cuando se… pic.twitter.com/VHQwAjguCX
— Diana Saray Giraldo (@DianaSaray) October 4, 2025
La controversia se amplificó después de que la senadora Cabal compartiera un artículo de la periodista Diana Saray, publicado en Semana, en el que se cuestiona la incapacidad del presidente para “dejar atrás su pasado insurgente y asumir el rol de jefe de Estado”.
Saray arguementó que Petro “jamás dejá de pensar como un ideólogo de izquierda” y que “nunca pudo hacer la transición de opositor a presidente de la República”.
En su texto, la columnista lo acusa de mantener una visión mesiánica y de actuar como un “rebelde libertario” más que como un mandatario institucional. Lea también: Petro propone a Trump “pelear juntos” por la paz en Gaza y ofreció enviar tropas colombianas para apoyar la causa
Incluso señaló que, en su discurso pronunciado en Nueva York, el presidente arremetió contra el Gobierno de Estados Unidos y “alentó a su Ejército a levantarse contra su propio presidente”, lo que consideró una actitud “más propia de un insurgente que de un jefe de Estado”.
Según la periodista, estos comportamientos han tenido consecuencias tangibles para Colombia.
Afirmó que la postura del mandatario habría contribuido a que el país fuera descertificado por el Gobierno estadounidense y a que varios altos funcionarios perdieron sus visas, entre ellos los ministros de Minas, Igualdad y Hacienda, así como la canciller y otros miembros del gabinete presidencial.
















