Imágenes conocidas en exclusiva por Semana tras la operación muestran uno de los búnkeres.

Publicado por: El Universal
Durante 20 días, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional adelantaron un seguimiento meticuloso en zona rural de Tibú, Norte de Santander. Se trata del primer bombardeo contra esa guerrilla en la actual administración.
La operación se ejecutó en el sector conocido como Filo Paraco, ubicado en la vereda Angalina, en el Catatumbo, una región estratégica marcada por la presencia histórica de grupos armados ilegales y economías ilícitas.
Exclusivo: guerrilleros del ELN vigilados desde el aire a pocas horas de ser bombardeados. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/fxHzGrVdxO
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 8, 2026
Video muestra búnker del ELN tras bombardeo en Norte de Santander
De acuerdo con la información oficial, las autoridades trazaron un objetivo claro: neutralizar a los integrantes del ELN que operaban en lo alto de una montaña y que, según las investigaciones, serían responsables de coordinar acciones violentas en la región.
Durante dos semanas, labores de inteligencia permitieron establecer que desde ese punto se planificaban secuestros, homicidios y extorsiones contra campesinos, además de ataques dirigidos a confrontar al Frente 33 de las disidencias de las Farc, con el que el ELN mantiene disputas por el control territorial.
Las unidades de inteligencia de la Policía y las Fuerzas Militares trabajaron de manera conjunta para infiltrar el entorno del campamento y registrar los movimientos de los guerrilleros, incluso a plena luz del día.
Búnkeres y material de guerra: así operaba el campamento en Filo Paraco
En el lugar fueron halladas estructuras subterráneas utilizadas como refugio. Imágenes conocidas en exclusiva por Semana tras la operación muestran uno de los búnkeres empleados por los insurgentes para evadir ataques aéreos y protegerse de drones cargados con explosivos, utilizados por grupos rivales.
Una fuente que participó en la operación explicó que uno de estos búnkeres tenía entre seis y ocho metros de profundidad y contaba con una salida que se extendía aproximadamente 20 metros hacia el interior de la montaña.
Además de las estructuras defensivas, las autoridades incautaron material de guerra, entre ellos fusiles de alta precisión y armas de francotirador. Según fuentes oficiales, este tipo de armamento es empleado frecuentemente para atacar a miembros de la Fuerza Pública y disparar contra aeronaves que patrullan la zona.
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Balance oficial del bombardeo en Norte de Santander
El reporte preliminar de las autoridades señala que siete personas murieron y una más fue capturada durante la operación. No obstante, en el departamento persisten versiones que indican que el número de fallecidos podría ser mayor y que los heridos ascenderían a 25. Estas hipótesis están siendo verificadas por las autoridades competentes.
El Catatumbo es considerado una de las regiones más complejas del país en materia de orden público, debido a la presencia del ELN, las disidencias de las Farc y estructuras criminales asociadas al narcotráfico, lo que ha convertido el territorio en un enclave estratégico para el control de rutas de la cocaína.
La operación marca un precedente en la política de seguridad del actual Gobierno frente al ELN y reabre el debate sobre las acciones militares en medio de los intentos de diálogo con grupos armados ilegales.














