El sicario de traje esperó 20 minutos antes de disparar contra las víctimas. La Policía Metropolitana confirma una planeación exacta del doble homicidio.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La rutina de la exclusiva zona financiera de la calle 85 con carrera Séptima se vio interrumpida de manera abrupta la tarde de este miércoles. Lo que parecía ser una jornada habitual en un sector custodiado y de alto flujo empresarial, se transformó en el escenario de un ataque que ha puesto en alerta a las autoridades capitalinas. La precisión del acto delictivo sugiere una planificación que desborda la delincuencia común, dejando tras de sí interrogantes sobre los móviles detrás de este suceso que hoy enluta a dos familias.
Un ataque bajo una planeación milimétrica
Los hechos ocurrieron exactamente a las 3:42 p. m., en momentos en que las víctimas abandonaban las instalaciones de un reconocido gimnasio del sector. Según el reporte entregado por el general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, el victimario no fue un atacante improvisado. El agresor, mimetizado entre la elegancia del sector al vestir de traje y corbata, aguardó pacientemente durante 20 minutos en las escaleras del parqueadero.
Al observar la salida de sus objetivos, el sicario actuó con una frialdad absoluta, disparando por la espalda a menos de un metro de distancia. El empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte, propietario de Arroz Sonora, recibió un impacto, mientras que su acompañante, Luis Gabriel Gutiérrez, fue alcanzado por tres proyectiles. Tras el ataque, el delincuente huyó hacia una motocicleta que lo esperaba en una estación de servicio sobre la carrera Séptima, completando una operación que la Policía ha calificado como una “articulación milimétrica”.
Familia del escolta asegura no conocer amenazas
Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, un intendente retirado de la Policía Nacional, se desempeñaba como protector del empresario desde hacía cinco años. Su hermano, Miguel Ángel Gutiérrez, se presentó en el lugar de los hechos y, en medio del dolor, manifestó su desconcierto ante la prensa. “Él nunca nos manifestó que tuvieran amenazas o algo por el estilo, por eso se nos hace muy extraño todo esto de tan repentino”, declaró, subrayando que la familia no tenía indicios de que la vida del exoficial o la de su protegido estuvieran en riesgo.
Con más de 50 horas de video, investigadores de la Sijín de Bogotá identificaron a uno de los tres criminales que presuntamente participaron en el asesinato de un empresario y su escolta en el norte de Bogotá. Las autoridades determinaron cómo los sicarios planearon el ataque e… pic.twitter.com/4pLHlncVP1
— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) February 12, 2026
Un detalle que ha llamado la atención de los investigadores de la SIJIN es la vulnerabilidad del esquema de seguridad en ese preciso instante. Aunque Aponte Fonnegra solía contar con una protección más robusta, este miércoles solo lo acompañaba Gutiérrez Garzón, ya que el segundo escolta se encontraba en una diligencia personal. Esta coincidencia, sumada al conocimiento exacto de las rutinas de las víctimas, refuerza la tesis de una inteligencia previa exhaustiva por parte de los autores intelectuales del doble homicidio.
















