El dictamen sobre salud mental es determinante en la decisión judicial británica.

La semana comenzó con una ausencia que puede tener consecuencias jurídicas de gran calado para el caso que más ha conmovido a la opinión pública colombiana en los últimos meses.
La inspección internacional que estaba programada para este lunes en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá, y que tenía como propósito evaluar si las condiciones del establecimiento son adecuadas para recluir a Zulma Guzmán Castro, no se realizó.
El Ministerio de Justicia confirmó que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario había propuesto esa fecha, pero que la comisión internacional encargada de realizar la visita nunca oficializó su respuesta.
En ese sentido, la cartera indicó que ahora depende de los representantes internacionales definir una nueva fecha para llevar a cabo el procedimiento. Además: Zulma Guzmán y el rastro del talio que destapó a una posible asesina en serie

Una inspección que va más allá de las condiciones físicas
La visita no era un trámite menor. Según había explicado el ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, la revisión abarcaría no solo las condiciones físicas del pabellón de servidoras públicas, sino también la disponibilidad de servicios de atención en salud mental, un factor determinante en este caso, dado que la defensa de Guzmán ha acudido a la legislación británica sobre salud mental para intentar frenar su extradición.
El sistema judicial del Reino Unido, a diferencia del de Estados Unidos, otorga la decisión final sobre las extradiciones al poder judicial y no al ejecutivo, lo que amplía el margen de acción para la defensa. Importante: Caso Talio: Colombia pide al Reino Unido priorizar la extradición de Zulma Guzmán

En ese marco, la Fiscalía Especializada de la Unidad de Extradición del Reino Unido trasladó al gobierno colombiano una solicitud para confirmar el establecimiento en el que sería recluida la indiciada, gestión que quedó registrada en una carta de la Dirección de Asuntos Jurídicos Internacionales del Ministerio de Justicia dirigida a la Cancillería.
El Inpec había autorizado la visita de Julia Kozma, exmiembro del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y del Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura, pero la confirmación oficial de su participación nunca llegó. Siga informado: “Le hacía caso a un brujo”: nuevo giro en el caso Zulma Guzmán
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La extradición podría no prosperar si falla la inspección
El propio ministro Cuervo advirtió sobre las implicaciones de un dictamen desfavorable. Si la experta concluye que el sistema judicial y penitenciario colombiano no ofrece las garantías mínimas del debido proceso, las autoridades británicas podrían negarse a aprobar la extradición, sin que el Estado colombiano tenga posibilidad de intervenir en esa decisión.
Frente a cuestionamientos sobre la idoneidad del pabellón de servidoras públicas para una persona señalada de delitos de semejante gravedad, Cuervo aclaró que la asignación de lugares de reclusión no responde al tipo de delito cometido, sino a las condiciones personales de la detenida, en este caso, relacionadas con su estado de salud mental.

Guzmán Castro es requerida por la justicia colombiana por su presunta responsabilidad en la muerte de dos menores de edad, Inés de Bedout y Emilia Forero, quienes fallecieron en abril de 2025 tras consumir frambuesas contaminadas con talio, un metal silencioso e inodoro cuyos niveles en las víctimas superaron los 3.000 microgramos, según informó el toxicólogo Camilo Uribe al programa Los Informantes.
La investigación podría tener un alcance aún mayor, pues la Fiscalía General de la Nación encontró evidencia de que la indiciada habría enviado chocolates contaminados a su propia cuñada, Elvira Restrepo, el año pasado, lo que llevó a los investigadores a analizar el expediente bajo la hipótesis de un posible comportamiento serial.
La fiscal general, Luz Adriana Camargo, anunció que existe evidencia técnica, científica y forense sobre ese ataque. Además: Zulma Guzmán: Fiscalía allana la oficina de su terapeuta en medio de la investigación por el caso del talio
Guzmán fue capturada en Londres el 16 de diciembre de 2025, luego de ser rescatada del río Támesis cerca del puente de Battersea. Desde entonces permanece bajo prisión preventiva en la cárcel HMP Bronzefield, tras comparecer ante el Tribunal de Westminster. La demora en concretar la inspección mantiene en suspenso uno de los procesos de extradición más seguidos por la opinión pública colombiana.















