Una alerta recorre todos los rincones del país: si el modelo actual se mantiene, los colombianos enfrentarán una elección imposible entre comer o comprar medicamentos. Los datos de 2025 muestran un sistema que ya no entrega ni lo básico.

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Publicado por: Nuevos Proyectos
La más reciente Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) del DANE, publicada en abril de 2026, dejó al descubierto un fenómeno que la senadora María Clara Posada (Centro Democrático) no dudó en calificar como “destrucción del servicio”. En un video difundido por su despacho, la congresista advirtió: “El gobierno actual destruyó el sistema, pero el continuismo lo va a terminar de sepultar”.
Según Posada, “la entrega completa de medicamentos cayó entre el 65 y el 55 por ciento”. Eso significa que la mitad de los pacientes hoy no recibe la totalidad de su tratamiento. “Si no se lo da el sistema, usted debe comprarlo: más gasto para su bolsillo aunque usted ya pagó por ese servicio” sentenció la congresista en su publicación.
Datos del DANE encienden las alarmas
El informe oficial del DANE respalda esta advertencia. Entre 2024 y 2025, la entrega total de medicamentos por parte de las EPS pasó de 65,0% a 53,1%, una caída de 11,9 puntos. Quienes reciben solo algunos medicamentos subieron del 15,3% al 24,9%, y los que no reciben ninguno aumentaron del 19,7% al 22,0%.
La Fundación RADDAR, en su informe de Gastometría de febrero de 2026, complementó el panorama: “El gasto de los hogares muestra señales de deterioro”, al tiempo que la inflación anual se ubicó en 5,29% y la de alimentos en 6,30%, presionando aún más a las familias.
En declaraciones recogidas por varios medios nacionales, analistas coincidieron en que “el sistema ya no está resolviendo lo básico”, lo que impacta directamente en la percepción ciudadana.
Urgencias reemplazan a las citas
Otro hallazgo de la ECV 2025 es el desplazamiento de la atención. Las personas que acudieron a su EPS para resolver un problema de salud cayeron del 63,3% al 56,8% (-6,5 puntos). En contraste, el uso de urgencias se disparó del 64,1% al 70,1%.
Para la senadora Posada: “Ante la falta de una atención oportuna, usted termina en urgencias asumiendo copagos y transportes no presupuestados, o le toca pagar una consulta particular. El sistema dejó de prevenir y ahora solo reacciona, y eso es costo en su bolsillo, y lo que es peor, muchas veces costo que se paga en vidas humanas”.
Confianza en caída libre y tutelas al alza
La percepción de calidad “buena o muy buena” de las EPS se hundió al 81,9%, su nivel más bajo en siete años, de acuerdo con la ECV. Medios como Forbes destacaron que “el sistema no se está cayendo en acceso, pero sí en calidad percibida. Y eso es mucho más peligroso políticamente”.
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Además, Posada reveló una cifra que no está en la encuesta pero que cruzó con datos de la Defensoría del Pueblo: “De 2022 a 2025 ha habido un aumento del 99,8% en tutelas. Si usted no interpone una tutela, difícilmente recibirá atención frente a un tratamiento costoso. El acompañamiento para interponerla y todos los gastos que de ahí se derivan también corren por su bolsillo”.
Añadió un dato más estremecedor: “El modelo de salud de Petro y Cepeda hizo que las muertes evitables se incrementaran en un 20%. Aquí el problema es que no hay plata que alcance para enmendar una muerte que se pudo haber evitado”.
“Comer o comprar medicinas”: el dilema del continuismo
El informe de RADDAR advierte que las compras frecuentes (alimentos, servicios, medicinas) ya ganaron mayor participación en el presupuesto de los hogares que en 2019, lo que evidencia un bolsillo cada vez más concentrado en bienes de primera necesidad.
En su análisis, la senadora Posada fue contundente: “Si actualmente el gasto de bolsillo ha aumentado, en un gobierno del continuismo vamos a tener que escoger entre comer o comprar las medicinas. Los pobres son los más afectados. Si no se tiene para pagar medicamentos costosos o medicina prepagada, nos enfrentamos a una muerte cercana”.
Y cerró con un mensaje dirigido a los ciudadanos: “No coma cuento. El chuchuchú a los únicos que no afecta es a los que Petro y Cepeda llaman los cuatro mil más ricos, que tienen seguros y prepagadas. Hoy la crisis de la salud está en la casa de los colombianos que más necesitan. El sistema no responde, la cuenta llega directa a los bolsillos, y muchas veces esa cuenta la estamos pagando en vidas humanas”.











