El despliegue contará con apoyo judicial y de inteligencia para perseguir almacenamiento, transporte y venta del combustible sustraído.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El Gobierno de Abelardo De la Espriella puso en marcha una nueva ofensiva de seguridad en el Cesar con la activación de la Fuerza de Tarea Conjunta Urano, una unidad que concentrará capacidades militares, policiales y de inteligencia para enfrentar a las organizaciones criminales que operan en esta zona del país.
La presentación oficial se realizó el lunes 5 de octubre en el Batallón La Popa, en Valledupar, aunque la sede operacional de la fuerza estará ubicada en Aguachica. Desde allí se coordinarán acciones en corredores estratégicos del Cesar y zonas próximas a Norte de Santander, especialmente en sectores donde las autoridades han identificado actividades relacionadas con el robo de hidrocarburos y la presencia de estructuras armadas.
La unidad estará conformada por cerca de 1.200 integrantes del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional. A este componente se sumarán capacidades de inteligencia, investigación criminal, apoyo judicial y coordinación con la Fiscalía General de la Nación.
La seguridad tiene rostro: el del campesino que trabaja sin pagar extorsiones, el del comerciante que abre su negocio sin miedo, el de los padres que saben que nadie reclutará a sus hijos y el de cada colombiano que merece vivir sin estar sometido a los violentos.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) October 5, 2026
Por ellos… pic.twitter.com/mpPWoPn48V
Urano buscará atacar las finanzas de las organizaciones criminales
Uno de los principales objetivos de la estrategia será afectar la economía ilegal que se mueve alrededor del robo de hidrocarburos. La instrucción del Gobierno es que las autoridades no concentren las operaciones únicamente en los puntos donde se extrae ilegalmente el combustible, sino que persigan toda la cadena que permite que este negocio siga funcionando.
Esto incluye el almacenamiento, transporte, compra, comercialización y aprovechamiento económico del combustible robado. La estrategia también pretende seguir el dinero generado por esta actividad para identificar a quienes financian o se benefician de las estructuras criminales.
La Fuerza de Tarea tendrá presencia en corredores como Tamalameque-Aguachica y la vía que comunica Tamalameque con Ocaña, sectores considerados estratégicos por su conexión con infraestructura de hidrocarburos y rutas utilizadas por organizaciones armadas. Entre los grupos que estarán en la mira aparecen el Eln y el Clan del Golfo.
De acuerdo con el balance entregado por el Gobierno, la campaña comenzó a operar desde el 1 de septiembre y ya presenta resultados. Las autoridades reportaron la recuperación de más de 100.000 galones de combustible, 21 capturas relacionadas con delitos de hidrocarburos, la incautación de 22 vehículos y el hallazgo de 46 válvulas ilegales.
Publicidad
Además, el Ejecutivo aseguró que las acciones permitieron reducir en 3,7 millones de galones las pérdidas frente al mes anterior, una disminución cercana al 48 %, y estimó en aproximadamente $58.000 millones la afectación económica causada a esta actividad ilegal.

El Gobierno endurece su postura frente a los grupos armados
Durante el acto de activación, De la Espriella también aprovechó para marcar distancia frente a las políticas de negociación que caracterizaron al gobierno anterior. El mandatario aseguró que su administración mantendrá una política de confrontación contra las organizaciones que recurran al narcotráfico, el secuestro, la extorsión y otras actividades criminales.
El presidente sostuvo que no habrá contemplaciones frente a estas estructuras y afirmó que la respuesta estatal se desarrollará mediante las herramientas que contempla la Constitución y la ley. También manifestó que asumirá directamente la responsabilidad política de las decisiones que correspondan a su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
De la Espriella rechazó, además, que la firmeza de la Fuerza Pública sea presentada como una postura inhumana. Según dijo, el abandono de comunidades sometidas al control de grupos armados también constituye una forma de violencia contra la población.
En esa línea, aseguró que acompañará a los militares y policías durante operaciones, incluidos bombardeos, y respaldó que actúen con “mano de hierro y todo el peso de la ley” contra las rentas que sostienen a las organizaciones criminales.
El mandatario también cuestionó que durante anteriores procesos de negociación algunos grupos armados hayan recibido reconocimiento o tratamiento político. En particular, criticó las discusiones asociadas con la llamada política de paz total y el acuerdo de paz de 2016.
Publicidad

La comparación de De la Espriella entre antiguos capos y jefes armados
En medio de sus críticas, el presidente hizo una comparación entre reconocidos narcotraficantes de décadas anteriores y actuales comandantes de organizaciones armadas. Mencionó a Pablo Escobar, Miguel Rodríguez Orejuela, Gonzalo Rodríguez Gacha, Iván Mordisco y Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko.
Según su planteamiento, las diferencias ideológicas o políticas no modifican la naturaleza criminal de quienes obtienen beneficios mediante actividades como el narcotráfico, el secuestro o la extorsión.
La reactivación de Urano representa así un cambio en la estrategia de seguridad del Gobierno, que busca combinar operaciones militares con inteligencia, investigación criminal y acciones judiciales para golpear tanto a los integrantes de las organizaciones como a las fuentes de financiación que les permiten mantener sus operaciones.














