El relevo también estaría relacionado con desacuerdos ideológicos, roces con congresistas y episodios que incomodaron a sectores del Ejecutivo.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La salida de Rodrigo Lara Restrepo del Ministerio del Interior se produjo después de una semana marcada por dificultades en el Congreso y cuestionamientos sobre su relación con distintos sectores políticos. El funcionario, quien llevaba menos de tres meses en el cargo, fue relevado por decisión del presidente Abelardo de la Espriella, en medio de la controversia por el trámite del Presupuesto General de la Nación para 2027.
El anuncio se conoció el miércoles por la noche, cuando el mandatario informó que Alejandro Ordóñez Maldonado, actual embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y exprocurador general, asumiría la cartera política.
“Mientras se formaliza su posesión, el ministro de Justicia, Iván Cancino, asumirá temporalmente las funciones de esta cartera”, señaló el jefe de Estado en su mensaje, en el que agradeció a Lara por su servicio. Sin embargo, no explicó las razones del relevo.

El presupuesto y los tropiezos de Lara en el Congreso
La decisión coincidió con el hundimiento del Presupuesto General de la Nación de 2027 por un vicio de trámite, un episodio que puso bajo presión al Gobierno. Aunque el proyecto era responsabilidad del Ministerio de Hacienda, encabezado por Miguel Gómez, Lara terminó señalado como uno de los responsables políticos de lo ocurrido.
El problema se originó durante la madrugada del martes, cuando la Cámara de Representantes debatía el articulado en medio de la premura por cumplir el plazo legislativo. La falta de publicación oportuna del texto aprobado por el Senado en la gaceta impidió que la Cámara lo acogiera formalmente en una sola votación.
Como alternativa, los representantes intentaron replicar las decisiones del Senado mediante el mecanismo conocido como votación en espejo. Sin embargo, se presentó una diferencia en el artículo 65: mientras el Senado lo aprobó sin modificaciones, la Cámara incorporó cambios.
La confusión abrió una discusión sobre las responsabilidades de los equipos técnicos, los ponentes y las mesas directivas de ambas corporaciones. Desde la oposición cuestionaron las prisas del trámite, mientras otros sectores señalaron posibles fallas en la coordinación del Ministerio de Hacienda.
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#ENVIVO "Cambios clave en los ministerios a menos de tres meses de iniciarse el periodo gubernamental. Sale Rodrigo Lara, mientras que Alejandro Ordóñez asume el Ministerio del Interior para buscar el respaldo político que le ha faltado al gobierno." #Editorial
— La Hora de La Verdad (@Horadelaverdad) October 22, 2026
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Las diferencias políticas que habrían acelerado su salida
El episodio legislativo no sería el único factor detrás del relevo. Fuentes cercanas al Gobierno, citadas por medios de comunicación, señalaron que algunos integrantes del círculo presidencial desconfiaban de Lara por sus posiciones liberales y sus diferencias con sectores afines al abelardismo.
También habrían generado inconformidad sus desencuentros con congresistas de Cambio Radical, el Centro Democrático y el Partido Liberal. Según versiones conocidas por la prensa, el ministro ya sospechaba que podía salir del gabinete y lo había comentado con colaboradores cercanos.
Otro episodio que habría causado malestar ocurrió tras el retiro de un afiche de Bernardo Jaramillo Ossa, dirigente de la Unión Patriótica asesinado en 1990, del Museo Nacional, en Bogotá. Cuando el representante José Luis Bohórquez cuestionó la decisión, Lara respondió que Jaramillo había sido “un gran hombre”. Una fuente consultada aseguró que esa declaración cayó mal en un sector del Ejecutivo.
Alejandro Ordóñez asumirá el manejo de la agenda política
Con la llegada de Ordóñez, el Gobierno apuesta por un funcionario de trayectoria conservadora y religiosa, que dirigió la Procuraduría y sancionó al entonces alcalde de Bogotá Gustavo Petro. Su perfil contrasta con el de ministros del Interior recientes, varios de ellos con amplia experiencia parlamentaria.

La salida de Lara deja interrogantes sobre el manejo de las relaciones con el Congreso y la coordinación entre las carteras del Gobierno. Aunque el ministro saliente defendió su gestión y sostuvo que el presupuesto se expediría por decreto, el episodio evidenció las dificultades para sacar adelante una iniciativa clave y mantener alineados a los sectores políticos que respaldan al Ejecutivo.
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Con referencia de El Colombiano.














