Ciclismo
Martes 10 de septiembre de 2019 - 06:00 PM

Análisis: Por qué Nairo Quintana no volvió a ganar carreras importantes

Vanguardia hace un análisis de qué es lo que le pasa al mejor pedalista en la historia de Colombia.

Análisis: Por qué Nairo Quintana no volvió a ganar carreras importantes
Análisis: Por qué Nairo Quintana no volvió a ganar carreras importantes

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Publicado por: Hernando Santos

Han pasado tres años desde la última vez que Nairo Quintana ganó un título grande y dos temporadas desde que consiguió un resultado importante en su carrera. Desde entonces solo ha vuelto a mostrar pequeños ‘chispazos’ de su talento, sin poder concretar nada de lo que se pensaba que el colombiano llegaría a conquistar.

Tras anunciar su salida del Movistar Team, Vanguardia hace un análisis de qué es lo que le pasa al mejor pedalista en la historia de Colombia.

Nunca fue el único líder del Movistar

Desde su irrupción como gran figura del ciclismo mundial, Nairo Quintana nunca pudo ser el único líder del Movistar, un equipo eminentemente español, que siempre protegió a sus coterráneos.

En el 2013, Alejandro Valverde se vio obligado a ceder gran parte de su liderazgo en el Tour de Francia, luego de la gran demostración de Nairo, quien ese año terminó segundo. Desde ese momento, el colombiano se ganó su puesto como ‘capo’, lo que le sirvió para ganar además el Giro de Italia y la Vuelta a España.

Sin embargo, durante estos ocho años tuvo que compartir el trabajo de su equipo con Valverde y en la última temporada con Mikel Landa. Una decisión que terminó restándole potencia al Movistar, al tener que dividir sus fuerzas para defender a sus líderes.

Además las relaciones al interior del equipo parecen no ser las mejores.

La presión le jugó una mala pasada

El talento de Nairo Quintana es innegable. Arriba de una bicicleta es capaz de realizar proezas imposibles. Por eso desde que comenzó a consolidarse como el mejor colombiano de la historia, también se le empezó a exigir como a un grande.

Tres podios en el Tour de Francia, una Vuelta a España y un Giro de Italia, hacían pensar que el título en París estaba cerca. Pero la presión le jugó una mala pasada. Desde el 2017 fueron tres actuaciones decepcionantes y cada año se le hizo más difícil.

Tanto la prensa como los aficionados agudizaron las críticas y Nairo lució impotente para acallar a sus detractores. Sus palabras no coincidieron con sus actuaciones. Se hizo notorio que la presión lo afectó más de la cuenta.

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La contrarreloj, su eterno calvario

En 2009, Nairo Quintana se convirtió en el campeón de Colombia de la contrarreloj sub 23. No parecía una debilidad, sino una fortaleza. Pero 11 años después, la crono le ha arrebatado más de lo que le ha entregado.

Christopher Froome, Tom Dumoulin, Geraint Thomas, Primoz Roglic, Egan Bernal y todos los grandes favoritos para ganar las carreras más importantes, están dos escalones por encima de Nairo, quien sufre demasiado en su lucha contra el reloj.

Incluso en el 2017, Dumoulin le arrebató la camiseta rosada en Italia durante la contrarreloj final.

Se podría decir que su mayor oponente no es ni el británico, ni el holandés, ni el esloveno, ni siquiera el mismísimo Egan, su peor rival ha sido durante toda su carrera el reloj.

Perdió la oportunidad de su vida

Ha pasado mucho tiempo desde que se vio a un Nairo Quintana imponente cada vez que se topaba con la montaña. Froome se veía incapaz ante el hijo de Boyacá, quien dominaba a placer las duras trepadas europeas.

En el 2014, un año después de haber alcanzado su primer subtítulo del Tour, todo hacía pensar que ese año sí lo ganaría. No obstante, el Movistar decidió enviarlo al Giro y a la Vuelta. En Italia se coronó campeón y en España se cayó cuando era líder.

Quizás en el mejor momento de su carrera hubiera tenido más opciones de ganar el Tour, lo que le habría quitado presión y permitido afianzarse como único capo de su equipo. No sucedió y la realidad fue diferente.

Ahora Nairo solo despliega su talento en una o dos etapas por cada gran carrera y sufre como los demás mortales en el resto de la competencia.

La suerte no lo acompaña más

Nairo no es un ciclista que sufra demasiadas lesiones. De hecho, su única lesión grave durante una gran carrera fue la que sufrió en la Vuelta a España en el 2014, cuando estaba de líder, la cual lo marginó de la competición durante ocho semanas.

Sin embargo, ha tenido mala suerte en algunas competencias donde se esperaba mejor desempeño. En 2015, año que terminó segundo, los expertos señalaron que sus posibilidades se esfumaron en la segunda etapa, tras perder más de un minuto con Froome debido al viento, en una etapa de transición. Al final cedió la camiseta ‘amarilla’ por un minuto y 12 segundos.

En 2016, durante la etapa 11, otra vez los vientos de costado volvieron a mermar sus posibilidades de ganar. Al final fue tercero ese año. En 2019, volvió a caerse y sufrió un golpe en el codo que le terminó pesando.

Si no es el viento, son las caídas, o el sol o la lluvia e incluso la suerte de sus rivales, pero a Nairo parece que la suerte no lo acompaña más

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La preparación quizás no ha sido la más adecuada

En el 2017, luego de haber ganado la Vuelta a España, Nairo se sentía capaz de todo. Por eso decidió intentar el doblete: ganar el Giro y el Tour en el mismo año, una proeza que solo pudo lograr por última vez el gran Marco Pantani en 1998.

Terminó segundo del Giro y en el Tour tuvo un decepcionante puesto 12. Eso lo hizo tomar la decisión de prepararse exclusivamente para la carrera francesa en el 2018, algo que tampoco funcionó. Concluyó décimo.

Este año decidió cambiar su entrenador físico y anunció a Maximilian Sciandri con el fin de recuperar su nivel. Viajó a Boyacá para regresar a sus inicios. Pero sus críticos señalaron que en Colombia sus múltiples compromisos sociales lo desenfocaron. Al final, parece que tuvieron razón porque Nairo fue octavo.

Froome y los nuevos talentos

En el mejor momento de la carrera de Nairo Quintana se topó con una de las leyendas del ciclismo mundial, Christopher Froome. El británico lo derrotó siempre en la ronda francesa. La única vez que Quintana logró vencerlo fue en España en el 2016.

En el 2017, Tom Dumoulin le robó la gloria al colombiano en la última etapa, aprovechándose de las debilidades del colombiano en la CRI.

Para el 2018, sin Froome en el Tour, Nairo era el llamado para ser campeón. Tampoco pudo y Geraint Thomas se quedó con el título.

Este año, de nuevo sin Froome y con un Movistar mucho más fuerte, parecía que Nairo de nuevo volvería a lo más alto del ciclismo mundial. De nuevo fue decepción, gracias al poder mostrado por otro colombiano, Egan Bernal. Quintana tuvo que conformarse con el octavo lugar.

Ahora, en la Vuelta España le salió a su paso otro rival indetenible, el esloveno Primoz Roglic, quien parece destinado a ganar la carrera española en 2019.

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Publicado por: Hernando Santos

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