El “Chavito” se retira del ciclismo: su carrera, títulos y la caída que cambió su vida.

El ciclismo colombiano perdió este lunes a uno de los corredores más inspiradores de su historia reciente. No por una derrota, no por una lesión, sino por una decisión madura y serena.
Esteban Chaves, el bogotano que enamoró a Europa con su sonrisa y que se volvió símbolo de resiliencia tras “morir y volver” en 2013, anunció su retiro definitivo a los 35 años.
Se va después de 16 temporadas en el profesionalismo, pero con una certeza mucho más grande que cualquier triunfo: la de haber completado una carrera que cambió vidas, empezando por la suya.
“Estoy muy feliz y orgulloso de la carrera deportiva que tuve”, expresó Chaves en un comunicado del EF Pro Cycling. “¿Quién soy sin mi bicicleta? Soy un hijo, un hermano, un esposo, un padre... un ser humano que sueña con dar ejemplo”.

Su despedida no es el cierre de un libro, sino el inicio de una nueva versión de Esteban, lejos del dorsal, pero fiel a su esencia.
Adiós a un escalador inolvidable
El “Chavito” deja un palmarés que habla por sí solo: subcampeón del Giro de Italia y tercero en la Vuelta a España de 2016, campeón nacional de ruta en 2023, ganador del Tour del Porvenir y de monumentos como el Giro de Lombardía.
También alzó etapas en las tres grandes, algo reservado para corredores de élite. Sin embargo, su mayor triunfo nunca estuvo en un podio.

Fue el 16 de febrero de 2013 cuando la vida lo puso al borde del abismo. Una caída brutal en el Trofeo Laigueglia lo dejó con lesiones que en cualquier manual médico significaban “fin de carrera”.
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Fracturas múltiples, trauma craneoencefálico, contusiones y un brazo derecho prácticamente inutilizado. “Quedé medio muerto”, recuerda. La pregunta no era cuándo volvería, sino si podría volver a mover su mano.
Siguieron cirugías interminables, una de ellas de 15 horas. Llegaron las terapias, el aprendizaje a usar la mano izquierda para tareas básicas, los meses de incertidumbre. Pero también llegó la recompensa, la recuperación lenta del brazo y la apuesta de un equipo que creyó cuando nadie más lo hacía, el Orica GreenEdge. Ese contrato fue el puente para su renacimiento deportivo.
Desde entonces, Chaves se convirtió en un ciclista distinto, más fuerte, más humano, más consciente de que cada llegada en alto era un regalo.
Pasó por Colombia es Pasión, Colombia-Coldeportes, Orica y EF Pro Cycling, su última casa. Su última carrera fue la Vuelta a España 2025, de la que se retiró en la etapa 12.
Hoy deja el pelotón, pero no la inspiración. El ciclismo colombiano despide a un escalador que tocó el cielo, bajó al infierno y regresó. A un deportista que convirtió sus cicatrices en símbolos. A un ser humano que aprendió —como dijo en su adiós— que la vida siempre está por encima de la bicicleta.
















