Brasil y Portugal, dos países con fortísimos lazos históricos, se enfrentarán el sábado en la final de la Copa Mundial Sub-20 de fútbol, que los auriverdes esperan alcanzar por quinta vez para vengarse de la derrota sufrida ante los lusos hace 20 años en similar decisión.

Publicado por: AFP
Por caminos distintos en la edición de Colombia-2011, que empezó el 29 de julio pasado, brasileños y portugueses se encontrarán en el estadio El Campín de Bogotá (2.640 m de altitud) a partir de las 20H00 locales (01H00 GMT del domingo), tres horas después del choque Francia-México por el tercer lugar.
Brasil, actual vicecampeón mundial y con cuatro títulos orbitales (1983, 1985, 1993 y 2003), quedó con la sangre en el ojo luego de que Portugal le ganara por 4-2 en la definición por penales (0-0 en 120 minutos) en la octava cita orbital del balompié juvenil, que los lusitanos albergaron en 1991.
La selección europea, que dio la sorpresa en la lid cafetera al asomar en la cima a punta de victorias por la mínima diferencia, también fue monarca de la versión de Arabia Saudí-1989 (en la que venció a Brasil 1-0 en semifinales), mientras que en la de Qatar-1995 quedó tercera (después de perder 1-0 con la verdeamarelha en semifinales).
"Este partido será un auténtico duelo de escuelas, pero no solo de las escuelas portuguesa y brasileña. Será un enfrentamiento entre las escuelas portuguesa y sudamericana", expresó el técnico de Brasil, Ney Franco.
Añadió que Brasil y Portugal "han deparado grandes partidos a lo largo de la historia, y estoy seguro de que este encuentro no será una excepción. El equipo que gane se lo habrá merecido".
Portugal "es el equipo menos vencido" y Brasil "el más goleador", dijo Franco, quien estimó que el rival "es muy fuerte" y que "será un partido difícil" entre dos buenas selecciones que marchan invictas en la decimoctava edición del Mundial juvenil de la FIFA.
Los lusos llegaron hasta la final convirtiendo apenas cinco goles y con su valla imbatible (sin considerar los lanzamientos desde los doce pasos), mientras que la verdeamarelha han marcado 15 y recibido tres.
El entrenador de Portugal, Ilidio Vale, afirmó por su parte que "no sé si hemos jugado lo suficientemente bien como para ganar la final, pero el no haber recibido ni un gol nos da crédito para estar en esta instancia".
Puntualizó que "quizás no tengamos vocación ofensiva (...) Ahora mis jugadores quieren escribir su propia historia, y es una buena coincidencia que pase a 20 años de nuestro último título".
Vale anotó que "será interesante reproducir la final de hace 20 años. Brasil tiene un gran equipo, pero también (tendrá a) un gran rival" y que su seleccionado "llegó a este torneo como un equipo subalterno".
A un día de la "final en portugués", como la definió el DT brasileño Franco, el estratega luso indicó que "queremos intentar hacer lo mismo, lo que nos ha dado los mejores resultados hasta ahora, es decir, jugar con eficacia".
Los portugueses han suplido su sequía de goles con aplomo y fortaleza sicológica, según Vale, y en cuya plantilla brillan el goleador Nelson Oliveira, los defensas Cedric y Nuno Reis, y el volante Danilo.















