Todos alguna vez hemos sido víctimas de insultos o agresiones. Ya sean verbales, gestuales y hasta más graves como recibir un fuerte golpe porque nos han arrojado algún objeto. ¿Hicimos algo que molestó al prójimo? ¿Dimos con algún energúmeno? o quizá, ¿tuvimos alguna mala actitud?
Publicado por: ELIZABETH AVENDAÑO MENDOZA / eavendano@vanguardia.com
Por uno u otro motivo, la vergüenza y el escándalo son el factor común de este tipo de situaciones que resultan incomodas y complicadas. Las agresiones tienen mil caras. Los empujones, los insultos y los gritos son, sin duda, los más comunes, pero por otro lado tenemos los que sacan chispas por novedosos y no dejan a nadie al margen. Pastelazos, huevazos y jarrazos, entre otros, forman parte de una agresión 'popular vengativa' que ha tomado fuerza en los últimos años. Veamos:
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