¿Qué hay en común entre Cesc Fábregas el monstruo del Barcelona y la selección Española con Carlos Daniel Hidalgo, la nueva incorporación del Bucaramanga? Nada, contestará usted inmediatamente.
Publicado por: CHARLES FIGUEROA MENDOZA
Que podría unir a uno de los más grandes jugadores del mundo con el pastuso que enfundado en la camiseta del atlético Bucaramanga continúa su trasegar incómodo por el fútbol Colombiano. Sin embargo, detrás de ellos hay una historia que los juntó hace ya una década pero lamentablemente dos historias que habrían podido contarse de manera paralela siguieron rumbos distintos, absolutamente opuestos.
Que pudo pasar para que el brillante comienzo del hijo del Galeras se fuera difuminando en el camino. Que fuerzas externas e internas conspiraron para que nuestro goleador se quedara en el camino y el ibérico se encumbrara al cenit del fútbol orbital. No pudieron ser los genes porque al fin y al cabo provenimos del mismo tronco común con los españoles, la alimentación, la capacidad de creer en nosotros mismos, la educación, la crianza, el deseo de ser grande opero en el uno y se perdió en el otro. Uno nació en el primer mundo, el otro atisbo los primeros rayos del sol frente al volcán Galeras, en una pequeña población llamada San Juan de Pasto, hay puede estar el comienzo de todo. Lo cierto del caso es que sus vidas, por lo menos futbolísticas se encuentran en polos opuestos cuando pudieron seguir caminos parecidos.
Son muchas las razones que podemos esgrimir para justificar por qué los dos compartieron la ‘Bota de Oro’ en el Mundial Sub 17 de Finlandia hace 10 años, y mientras el uno brilla en lo más alto del fútbol orbital siendo gran figura de Barcelona, campeón de Europa, de la Champions, del Mundo con el equipo e Vicente del Bosque, el otro disputa el pobrísimo Campeonato de la Segunda División del fútbol colombiano.
Francesc Fàbregas Soler, mejor conocido como Cesc Fábregas, ganó dos campeonatos de Europa con la selección española, campeón del mundo en Sudáfrica, campeón mundial de clubes y campeón de la Supercopa Europea con Barcelona, amén de los títulos locales. Fábregas es una vedette, un ídolo, un genio del balón. Carlos Daniel escasamente consiguió el ascenso con el Deportivo Pasto en 2011 pese a que tuvo su oportunidad europea practicando, porque no se quedó, con el Young Boys de Suiza, y jugando con el Real Sporting de Gijón de la Segunda División del fútbol español, donde solo logró marcar un gol por lo que los Asturianos resignaron la opción de compra.
Los dos debutaron a los dieciséis años, el uno en el poderoso Arsenal de Inglaterra y el otro en el discreto, Deportivo Pasto. El uno se quedó como titular del equipo más poderoso de la Liga Premier durante 8 años, mientras el otro deambuló sin mayor éxito por Quindío, Santa Fe, Medellín, Sporting de Gijón, Guaraní de Paraguay y su infaltable equipo pastuso.
En aquel mundial de Finlandia Cesc Fábregas y Carlos Hidalgo fueron goleadores, cada uno marcó 5, y superaron a José Manuel Jurado ex jugador del Real Madrid, Atlético de Madrid, Schalke 04 y actualmente en la Premier Rusa vistiendo los colores del Spartak de Moscú. Pasaron por encima de David Silva, quien posiblemente tenga una trayectoria más brillante que Fábregas, pues salió campeón dos veces de Inglaterra con el Manchester City, dos veces campeón de Europa de mayores y campeón mundial en Sudáfrica.
El destino dirán algunos; la falta de empresarios y de oportunidades esgrimirán otros; lo cierto es que son múltiples los factores que han atentado en contra del nuestro y hasta ahora no le dejaron brillar en el firmamento futbolístico. Cada uno de nosotros es arquitecto de su propio destino, construimos lo que queremos en la medida de nuestras capacidades. Mientras Fábregas, Villa, Jurado, se abrieron paso en la élite del balón, Hidalgo sencillamente no ha podido.
Carlos Daniel dejó escapar la magia como se escapa el agua entre los dedos, tiene 27 años, está en la plenitud de su vida y seguramente, si se lo propone, volverá a tener una oportunidad en su vida. Lo cierto es que ha caído muy bajo, no por la ciudad que es maravillosa, sino por el equipo, que de acuerdo con su conformación y su presente inmediato, no alimenta mayores esperanzas para que el caballero Hidalgo pueda demostrar sus verdaderas capacidades.
Mientras Cesc es el jugador más joven en disputar más de 50 partidos con la selección española, con un total de 63 partidos y tan sólo 25 años de edad, ‘El caballero Hidalgo’ sueña con regresar a las primeras páginas y meterse a la historia logrando con Bucaramanga lo que parece imposible por ahora.














