Después de disputar la final contra Brasil y mantener unido el grupo de jugadores para el Suramericano sub 17, todo apuntaba que Colombia no tendría mayores problemas en clasificar al campeonato mundial sub 17 a realizarse en los Emiratos Árabes.
Publicado por: CHARLES FIGUEROA MENDOZA
La selección de mayores cerca de Brasil, y los juveniles campeones suramericanos hacían prever que el grupo de muchachos ratificaría el buen momento del balompié nacional en todas las categorías. Colombia quedó eliminada, pero quedaron algunas perlas que mañana serán titulares en el equipo juvenil y porque no en la de mayores.
Mateo Cardona en zona de volantes, Joao Rodríguez arriba, el arquero Iván Arboleda, los laterales Kevin Balanta y Stefano Mosquera forman parte de una generación que seguramente seguirá nutriendo el grueso número de futbolistas nacionales que serán exportados en su momento, debido a que en el país el trabajo en divisiones menores ha dado sus frutos, sobre todo por el trabajo de Envigado, Deportivo Cali, Chicó y Quindío.
El equipo anaranjado transfirió al exterior a James Rodríguez (Porto de Portugal), Fredy Guarín (Inter de Italia) y Dorlan Pabón (Betis de España), por citar sólo los que figuran en Europa y que surgieron del proyecto que tiene hoy como director administrativo a Ramón Padierna y de director deportivo a Juan Carlos Sánchez. Envigado recibió casi 11 millones de dólares en esas transferencias que lo posicionaron como líder en la venta de derechos deportivos.
La infraestructura, que incluye técnicos, sicólogos, médicos y nutricionistas, es tan sólida en Envigado que en la Selección Colombia sub 17 cuenta con cuatro representantes, dos en la Sub 20, mientras que en Dimayor hay registrados 32 jugadores juveniles para que intervengan en la Liga, Torneo y Copa Postobón.
Chicó exportó en los últimos 10 años a Luis Yánez a Francia, hoy en el Bucaramanga, Wason Rentería a Brasil, Juan Alejandro Mahecha, Edwin Móvil y Marco Pérez a Argentina y consiguió por ello más de 4 millones de dólares.
El Cali ha vendido cerca de 70 futbolistas al extranjero en los últimos años y se convierte en el equipo colombiano con mayor número de exportaciones en lo corrido del siglo. De allí salieron Mario Yepes, Farid Mondragón, Miguel Calero, recientemente fallecido, Arley Betancur, Mayer Candelo, Fredy Montero, Abel Aguilar, Cristian Zapata, Michael Ortega, Andrés ‘Manga’ Escobar y la ultima transferencia la firmó Brayan Perea, quien debe llegar a Roma para enfundarse la número 9, en un negocio de más de 4 millones de dólares, incluyendo el salario del jugador.
En el Cali hay en la actualidad 375 chicos en la cantera que inicia el proceso desde la categoría tetero hasta la sub 20, contando para ello, al igual que Envigado, con una casa hogar para los locales, hogares sustitutos para acoger a los jugadores de otras regiones y una estructura deportiva, administrativa y económica sólida, para mantener con vida el programa. El club invierte anualmente cerca de $1.800 millones para surtir el grupo profesional, el torneo doméstico y exportar al balompié internacional, vendiendo derechos deportivos.
El modelo azucarero ha sido exitoso gracias al trabajo de los profesores Jairo Arboleda, Hernando Arias, Guillermo Serrano y un variado grupo profesional que hoy tiene futbolistas en todas las selecciones de Colombia.
Este modelo es fácil de copiar e inclusive susceptible de ser mejorado, pero para ello requiere de personal administrativo que no vaya de paso, que tenga sentido de pertenencia por el terruño y de un deseo ferviente de cambiar el actual estado de cosas.
PD: Germán Wandurraga, técnico de la selección juvenil de Santander; vilipendiado, ofendido, maltratado, humillado por tantos en la región, invicto en los 7 partidos clasificatorios con 6 triunfos y un empate, conducirá a sus muchachos en el hexagonal final que escoge campeón entre el 3 y el 10 de junio en la cancha Marte. ¿Será que la región volverá al título después de 32 años?
Dios lo permita.














