Un duelo intenso, decisiones al límite y un adiós que dejó sensaciones encontradas.

En la cancha 1 del Aspire Zone y un ambiente de máxima tensión, Colombia vivió este viernes el final de su aventura en la Copa del Mundo Sub-17.
La selección dirigida por Freddy Hurtado cayó 2-0 frente a Francia en los dieciseisavos de final y se despidió de un torneo en el que dejó destellos, compitió con coraje y volvió a demostrar que el futuro tiene piezas interesantes, pero también desafíos importantes por superar.
Francia impone condiciones desde el inicio
Desde el pitazo inicial, Francia dejó claro por qué llegaba como uno de los equipos más sólidos del certamen. En apenas 35 minutos, los europeos protagonizaron un monólogo futbolístico: posesión total, presión alta en bloque y control absoluto de los tiempos.
Aunque hubo pocas oportunidades claras, la efectividad francesa fue letal. En el minuto 14, Antoine Valero aprovechó un desajuste defensivo colombiano: una mala salida nacional, duelo perdido por Flórez en la banda y centro preciso desde la izquierda para que el ‘9’ empujara el balón al fondo de la red.
Colombia, sorprendida y sometida, tardó en reaccionar. Aun así, hacia el final del primer tiempo logró algunas aproximaciones que no inquietaron al portero Ilan Jourdren. En esa etapa, figuras como Jorman Mendoza y Jesús Peñaloza fueron decisivas para evitar que el marcador aumentara.
Primer tiempo: dominio galo y pocas respuestas tricolores
Los franceses marcaban en todo el campo, ejercían una presión constante y no dejaban que los dirigidos por Freddy Hurtado tuvieran la pelota. Miguel Solarte, por izquierda, tuvo un desgaste tremendo ante los ataques continuos de los ‘galos’.
A los 13 minutos, Valero concretó la ventaja francesa en una jugada que reflejó lo que se estaba viendo: superioridad táctica, claridad en ataque y una Colombia errática con la pelota. El final de la primera parte mostró una leve mejoría tricolor, pero sin peligro real en el área rival.
Colombia renace en el complemento
El segundo tiempo cambió por completo. La Tricolor, obligada por el marcador, adelantó líneas, recuperó confianza y asumió el control del juego. Fue un equipo distinto: más decidido, más vertical y con mejores sociedades ofensivas.
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Santiago Londoño se convirtió en la figura del ataque colombiano, empujando al equipo desde la mitad hacia adelante. En el minuto 67 tuvo una de las opciones más claras: un remate desde el borde del área que pasó muy cerca del travesaño. Era el aviso de que Colombia estaba viva.
Oportunidades claras que no entraron
El tramo final del partido fue de sufrimiento para Francia. Con más corazón que precisión, Colombia metió al rival en su propio campo y generó las mejores chances para igualar.
- Cristian Flórez estrelló un remate en el palo tras una jugada por derecha.
- Kevin Angulo, recién ingresado, tuvo un mano a mano que Jourdren atajó de forma extraordinaria.
Los europeos, conscientes del riesgo, defendieron con los once jugadores y resistieron la presión nacional. Cuando parecía que el empate estaba cerca, llegó el golpe definitivo.
Gol final y sentencia francesa en el 90+4
En el minuto 90+4, con Colombia totalmente jugada al ataque, un contragolpe comandado por Pierre Mounguengue terminó en el 2-0 que sentenció la eliminatoria.
Francia aprovechó los espacios, administró la ventaja y cerró una clasificación sólida a los octavos de final, donde enfrentará al vencedor entre Brasil y Paraguay.
Lo que dejó el partido: expulsión y aplausos
El cierre del encuentro tuvo tensión adicional: un forcejeo entre jugadores terminó con la expulsión de Santiago Londoño. Sin embargo, pese al dolor de la eliminación, la selección se retiró entre aplausos por la entrega mostrada en el segundo tiempo.
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Balance del Mundial: un camino digno, pero con tareas pendientes
La participación de Colombia en la Copa del Mundo Sub-17 terminó con estos resultados:
- Victoria 2-0 sobre Corea del Norte
- Empate 1-1 frente a Alemania
- Empate 0-0 ante El Salvador
- Derrota 2-0 contra Francia en dieciseisavos
Fue un camino competitivo, con momentos de buen fútbol, pero que confirma que la Tricolor aún está lejos de igualar sus mejores actuaciones históricas: los cuartos de final alcanzados en Finlandia 2003 y Nigeria 2009.
Un adiós que deja lecciones
Colombia quedó eliminada del Mundial Sub-17, pero mostró carácter, reveló nuevos talentos y dejó abierta la esperanza de que esta generación, con más trabajo y recorrido, pueda soñar con volver a poner al país en la élite juvenil del mundo.
















