Un capitán dolido dejó una de las reflexiones más duras del semestre tras un golpe que complica el sueño de final en la Liga.

Independiente Santa Fe vivió una noche amarga en Bogotá. El equipo Cardenal cayó 1-2 ante Deportes Tolima por la fecha 3 de los cuadrangulares, en un duelo que se disputó en El Campín ante un poco más de 15.000 personas y que era crucial en las aspiraciones por llegar a la final de la Liga colombiana.
Lo que parecía un impulso tras la goleada 3-0 a Fortaleza terminó convertido en un frenazo que dejó heridas colectivas… y declaraciones muy fuertes de su capitán, Hugo Rodallega.
Desde el inicio, el conjunto bogotano lució irreconocible. En apenas 7 minutos ya perdía 0-1 con gol de Adrián Parra, y al 34′ Kevin Pérez amplió con una gran anotación por el centro del campo.
El dominio en esa primera etapa fue absoluto por parte de la visita, que, incluso con superiores números, terminó quedándose con un hombre menos al 45 por la expulsión de Cristian Arrieta.
El partido cambió, pero el daño ya estaba hecho
Ese momento —junto con la lesión de Harold Santiago Mosquera— modificó por completo el desarrollo del encuentro. Al 45+4’, Christian Mafla marcó el descuento a pase del ingresado Omar Fernández Frasica y alimentó la ilusión de una remontada.
Para el complemento, con los cambios, el León dominó a un Tolima totalmente replegado, moviendo la pelota de lado a lado, pero sin lograr generar opciones tan claras como para empatar.
“El segundo tiempo intentamos generar, llegamos, el arquero estuvo muy bien, la defensa fue muy sólida, tiene jugadores muy fuertes”, dijo Rodallega. “Nosotros movíamos el balón de lado a lado, pero ellos se aferraron dentro del área, se hicieron fuertes y no tuvimos ese toque de suerte, algunas pasaron cerca y no pudimos empatar el juego”.
La reacción fue real… pero tardía. El primer tiempo —como diría el propio capitán— se entregó sin resistencia.
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Rodallega no se guardó nada: “Es una vergüenza”
El goleador, conocido por su sinceridad al analizar triunfos y derrotas, fue contundente. Sin rodeos, sin excusas, lanzó la crítica más fuerte del semestre hacia el equipo… y hacia sí mismo.
“Obviamente aceptando que el primer tiempo ellos fueron superiores, nosotros estuvimos muy mal, nos vimos muy débiles, parecía que no queríamos jugar el partido, es una vergüenza que sentimos hoy”, afirmó.
Pidió disculpas a los hinchas y dejó claro que Santa Fe “no debería tener ese tipo de momentos”. También reconoció que, aunque el técnico Francisco López asumió fallos en el planteamiento, para él el problema real estuvo en la actitud.
“El planeamiento, el profe lo trabaja, lo estudia y él piensa que era el mejor. Yo atribuyo eso a la actitud de nosotros en el campo, nos veíamos quietos, sin fuerza, todos se identifican, los mirábamos jugar sabiendo que tienen jugadores que pueden hacer daño. Queda para nosotros hacernos responsables y darle vuelta a la página”.
Una autocrítica que retumba en todo el plantel
Rodallega no solo habló de lo colectivo; también profundizó en lo individual. “Yo atribuyo eso a la actitud de nosotros dentro del campo, porque nos veíamos quietos, como sin fuerza. Te lo puede asegurar que todos mis compañeros se identifican”, agregó en zona mixta.
La derrota dejó a Santa Fe al límite de la eliminación del Grupo B. El próximo partido será precisamente contra ese mismo Tolima, ahora en Ibagué, y solo sirve ganar: una nueva caída podría significar una despedida anticipada de los cuadrangulares, aun faltando jornadas por disputarse.
“Queda para el olvido, para nosotros hacernos responsables y darle vuelta a la página”, cerró Rodallega.
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La otra mala noticia: la lesión de Mosquera
Otro de los protagonistas de la noche fue Harold Santiago Mosquera, quien se retiró con una molestia en su pierna derecha. Luego confirmó que se trató de un desgarro que lo dejará fuera de las canchas, y que incluso podría haber sido su último partido con la camiseta Cardenal.
“Impotencia, tristeza. Venía haciendo un esfuerzo grande. Internamente, se sabe, el cuerpo hoy no pudo soportar y lastimosamente me lesioné… Estamos lo suficientemente grandes, tenemos un poco de conocimiento y sabemos que fue un desgarro”, expresó.
Un golpe durísimo para Santa Fe, justo cuando más necesitaba variantes en ataque.
El León, entre la obligación y la esperanza
La caída en casa dejó escapar una oportunidad clave para mantenerse con mayores opciones en el cuadrangular. Pero si hay algo que Santa Fe ha demostrado históricamente es la capacidad de hacer gestas fuera de Bogotá.
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La última palabra aún no está dicha en el Grupo B. El León deberá rugir de visitante si quiere seguir soñando.
Como dijo Rodallega, queda asumir responsabilidades… y ganar el sábado.














