Salarios atrasados, presión al PIF y una rebelión silenciosa: el trasfondo que obligó a Al Nassr a ceder ante su máxima figura.

No fue una lesión ni una rotación táctica. La ausencia de Cristiano Ronaldo en los últimos compromisos de Al Nassr encendió las alarmas en Arabia Saudí y destapó una interna que iba mucho más allá del césped.
Ahora, con el conflicto resuelto, el astro portugués retomará la actividad deportiva y volverá a competir oficialmente con el club de Riad, dejando atrás días de tensión, presión dirigencial y un reclamo social que marcó un precedente.
El delantero, que cumplió 41 años este jueves, se había ausentado de los dos últimos partidos oficiales como medida de presión, en desacuerdo con la política del Fondo de Inversión Pública (PIF) y el trato desigual entre los equipos de la liga saudí.
La medida de fuerza que encendió la interna
Cristiano Ronaldo se declaró en rebeldía al entender que la política de fichajes del Fondo Soberano de Arabia Saudí (PIF) perjudicaba directamente al Al Nassr. Como señal de protesta, decidió no figurar en las convocatorias para las victorias frente al Al Riyadh (0-1) y en el ‘Clásico’ ante Al Ittihad (2-0).
El detonante deportivo fue el traspaso de Karim Benzema del Al Ittihad al Al Hilal, movimiento que el portugués interpretó como un golpe directo a la competitividad de su equipo, en un contexto donde considera que el reparto de recursos beneficia de forma desproporcionada a su máximo rival.
De no haberse alcanzado un acuerdo, una tercera ausencia habría derivado en sanciones disciplinarias, escenario que finalmente quedó descartado tras el acercamiento entre las partes.
El reclamo social que cambió todo
Sin embargo, la protesta de Cristiano no se limitó a lo futbolístico. Según reveló el medio portugués A Bola, el capitán del Al Nassr incluyó en su postura un reclamo por el retraso en el pago de salarios a empleados y colaboradores del club, una situación que hasta entonces no había trascendido públicamente.
“Se entiende que la directiva de Al Nassr cedió a la presión del astro portugués y, en las últimas horas, liquidó todos los pagos pendientes a sus empleados. Este gesto de solidaridad de CR7 fue decisivo para llegar a un acuerdo, demostrando que el capitán también luchaba por la dignidad de quienes trabajan a diario a la sombra del gigante de Riad”, señaló el citado medio.
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Este factor social terminó siendo clave para desbloquear el conflicto y acelerar una solución inmediata por parte de la dirigencia.
Pagos regularizados y cambios en la cúpula
La resolución del conflicto llegó tras la regularización total de los salarios adeudados a los trabajadores de la institución, un punto que Cristiano consideró innegociable. La presión ejercida por el delantero tuvo efectos inmediatos y no solo benefició al personal del club, sino que también impactó en el plano dirigencial.
Los portugueses José Semedo, director general, y Simão Coutinho, director deportivo, recuperaron los poderes que les habían sido ‘congelados’ a finales de diciembre, lo que les permitirá volver a participar en decisiones clave, incluido el mercado de pases.
Esta determinación también alivió tensiones con el entrenador Jorge Jesus, quien había amenazado con marcharse en medio del clima espeso que se había instalado puertas adentro.
Vuelve CR7, pero con planificación
Con el conflicto cerrado, Cristiano Ronaldo regresó con normalidad a los entrenamientos en Riad. No obstante, el inoxidable artillero portugués no viajará para el cruce de este miércoles por la Champions League 2 asiática, en el que el Al Nassr visitará al Arkadag de Turkmenistán.
La ausencia en el certamen continental responde a una cuestión de planificación consensuada entre el cuerpo técnico y el futbolista, priorizando la liga y evitando riesgos físicos innecesarios. La hoja de ruta acordada apunta a que reaparezca este sábado frente al Al Fateh, por la Saudi Pro League.
El objetivo mayor: los 1.000 goles
El regreso a la competición es fundamental para los objetivos personales de Ronaldo. El delantero suma actualmente 961 goles y se encuentra a 39 de alcanzar la histórica cifra de 1.000 tantos en su carrera profesional.
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Para lograrlo, cuenta con al menos 16 partidos oficiales restantes en la temporada de clubes, además de los posibles encuentros con la selección de Portugal bajo la dirección de Roberto Martínez, que incluyen dos amistosos y tres partidos de la fase de grupos del Mundial.
Un mensaje que dejó huella
Más allá del desenlace, la postura de Cristiano Ronaldo dejó una señal clara dentro del Al Nassr. Su liderazgo trascendió la pelota y la cancha, y su gesto puso bajo la lupa una interna que afectaba a trabajadores fuera del foco mediático.
El conflicto se cerró, el capitán volvió a entrenarse y la calma regresó al vestuario. Pero el mensaje quedó instalado: la figura más importante del plantel utilizó su peso para exigir no solo competitividad deportiva, sino también condiciones dignas para quienes sostienen al club día a día.
Al Nassr sigue en la pelea por el título —está a apenas un punto de la cima— y Cristiano Ronaldo vuelve al ruedo. Con goles, con liderazgo y con una rebeldía que sacudió los cimientos del fútbol saudí.

















