El renovado Estadio Banorte, antes Azteca, reabre sus puertas con una inversión superior a los 3.500 millones de pesos.

El coloso del fútbol latinoamericano volvió a encender sus luces y no solo en sentido literal, con un espectáculo tecnológico que anticipa lo que vendrá, sino también en lo simbólico, pues es el renacer de un escenario que busca reinventarse sin perder su historia.
El ahora Estadio Azteca, rebautizado como Estadio Banorte, abre una nueva era con la mirada puesta en el Mundial de la FIFA 2026.
La reapertura oficial tendrá como telón de fondo un amistoso internacional este sábado 28 de marzo entre Selección de México y Selección de Portugal, pero el verdadero protagonista será el estadio.
:#Ar2ÚltimaHora🦎🚨:
— 𝘼𝙧𝟮_𝙈𝙭🦎🇲🇽 (@ar2_mx) March 28, 2026
Se ensaya el “show de luces” que se ha preparado para la reapertura del Estadio Azteca (Banorte) con el partido México 🇲🇽 vs Portugal 🇵🇹 . Poco a poco el coloso va revelando las sorpresas que trae su modernización a 78 días del #Mundial2026. pic.twitter.com/3d9e99uRY9
Tras más de dos años de intervención, el recinto se presenta como una de las sedes más modernas del continente, con una inversión que superó los 3.500 millones de pesos mexicanos, una cifra que contrasta con los 260 millones que costó su construcción original en la década de los 60.
La transformación del estadio Azteca no fue menor
El nuevo Banorte incorpora césped híbrido de última generación, zonas VIP rediseñadas, pantallas gigantes LED y sistemas de conectividad pensados para una experiencia global.

A esto se suman mejoras estructurales en accesos y graderías, además de un sistema de sonido y producción audiovisual que permitirá espectáculos como el “show de luces” que ya se ensaya y que promete ser uno de los grandes atractivos de la reinauguración.
Detrás de la obra hubo un despliegue logístico importante: más de 2.000 trabajadores participaron en la modernización de un estadio que mantiene su capacidad cercana a los 87.500 espectadores. El objetivo no solo era cumplir con los estándares FIFA, sino posicionarlo como un epicentro de eventos deportivos y culturales en los próximos años.

El partido entre México y Portugal servirá como prueba de fuego. Los dirigidos por Javier Aguirre llegan con una nómina mixta, mientras que el conjunto europeo, bajo el mando de Roberto Martínez, buscará imponer su jerarquía pese a algunas ausencias.
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Más allá del resultado, el encuentro marcará el regreso de la actividad internacional a un estadio que ya fue testigo de dos mundiales y que se prepara para hacer historia al albergar un tercero.
A 78 días del inicio de la Copa del Mundo, el renovado escenario empieza a revelar sus cartas. Luces, tecnología y tradición se combinan en un recinto que no quiere quedarse en el pasado, sino proyectarse como uno de los grandes protagonistas del fútbol global en 2026.













