La historia de la selección Colombia terminó en el Mundial 2014, al perder 2-1 contra Brasil, en un partido donde con más ganas que fútbol, ‘La Verdeamarelha’ avanzó a semifinales.

Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ OSWALDO CONTRERAS
Duele caer ante un Brasil que no tiene nada que ver con su historia, duele perder con un Brasil que lo levantaron los defensores y duele la derrota ante un Brasil que no es superior.
Duele tener la sensación de que Colombia pudo dar más, duele tener la certeza de que Colombia entró tarde en el partido y duele dejar escapar la oportunidad de avanzar a las semifinales con un plantel que se metió en el corazón de todo un país.
Cumplió sus palabras
Parecía increíble que Neymar, un referente del ‘jogo bonito’, dijera antes del partido que Brasil no estaba para dar espectáculo, sino para ganar, sin importar el cómo.
Esas palabras definen en gran parte lo que fueron los pentacampeones contra una Colombia que solo estuvo a la altura del partido en el segundo tiempo.
Los conducidos por Luiz Felipe Scolari salieron a ‘comerse crudo’ a Colombia. A pura lucha, a pura garra, a pura fuerza.
Los brasileños no tenían camiseta, sino overol.
Los orientados por José Pékerman, en cambio, ingresaron al terreno de juego dormidos y sin la actitud apropiada para un encuentro de cuartos de final de un Mundial.
Los colombianos no tenían camiseta, mucho menos overol, pero sí traje.
Al minuto 7, Neymar cobró un tiro de esquina y Thiago Silva, sin marca, convirtió el primer gol.
La táctica no influyó en el desarrollo del primer episodio. La gran diferencia pasó por el compromiso de las dos escuadras: una que entendió que tenía la obligación de ganar y otra que fue a mirar qué pasaba.
Demostró que podía
Habrá que preguntar qué le dijo José Pékerman, entrenador de ‘La Amarilla’, a sus dirigidos en el descanso.
Colombia reaccionó para el segundo capítulo y lo hizo, en buena parte, con amor propio.
El ingreso de Carlos Bacca y Adrián Ramos le dieron otra dinámica al ataque y James Rodríguez apareció en toda su dimensión, para guiar a sus compañeros.
Mientras tanto, Brasil volvió a mostrar una cara irreconocible. De punta y para arriba, al mejor estilo de los defensores paraguayos, sostuvo la diferencia, en un partido donde el árbitro pitaba cualquier cosa: mal para la visita y mal para el anfitrión.
Un soberbio tiro libre de David Luiz, a falta de 21 minutos, puso a agonizar a ‘La Amarilla’.
Pero Colombia no se quería despedir todavía. Le echó la carrocería encima al rival y lo puso contra las cuerdas.
James cobró un penalti con la tranquilidad de un crack, pero restaban 10 minutos y la zaga de ‘La Verdeamarelha’ aguantó, con mucha angustia, el 2-1.
La selección de Pékerman cumplió el mejor Mundial de la historia y, solo queda, además de agradecerle, invitar a James y su corte a seguir creyendo en que pueden mantenerse en la élite del balompié del planeta.
¿POR QUÉ PERDIÓ COLOMBIA?
Porque entró desconcentrado al compromiso y pagó caro sus errores. De no ser por Ospina, la diferencia en el primer tiempo pudo ser mayor.
Porque varios jugadores, entre ellos Carlos Sánchez, Víctor Ibarbo y Juan Cuadrado, no tuvieron el rendimiento de partidos anteriores.
Porque Brasil asumió con muchas ganas el encuentro. Y lo que le faltó en juego, lo compensó con actitud.
Porque la pelota detenida fue determinante a favor de los locales.

















